Sociedad Española de Criptozoología

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  Metodología.

El primer paso fue definir los datos ecológicos y etológicos para poder visualizar el contexto en el que se produjeron los testimonios. Esta metodología nos permite confrontar el medio natural y humano con la credibilidad de los testimonios sobre la existencia del hombre salvaje. El segundo paso,  fue seleccionar los informantes más fiables. Se prefirieron dos tipos de informantes:
- primero, el "observador directo", i.e., la persona que dice haber visto uno de estos seres, y
- segundo, el "informador directo", quien oyó directamente la información de un observador.
La experiencia ha demostrado que más allá del informador directo no hay información creíble. Nunca se ofreció dinero. Por otro lado, pudimos  conservar los testimonios que no daban ninguna respuesta real a las preguntas sobre rasgos importantes. Una manera de aceptar su buena fe.

Magraner con miembros de la etnia Kalash en Chitral

El tercer paso fue recopilar los testimonios. Localizar buenos testigos nos llevó mucho tiempo. Era necesario hablar la lengua local para evitar reinterpretaciones y/o deformaciones de traducción. Los relatos se registraban directamente en khowar (o chitralí) y se incluían  en un informe compuesto por:
 

1 - Datos generales sobre el informante (nombre, edad, dirección, origen étnico y profesión) y  una descripción del lugar de observación (nombre nativo del sitio, medio natural, altura, fecha y hora...). El registro también incluía los contenidos  del testimonio con  detalles sobre el tipo de observación ( índices de presencia -huellas, heces, pelos- o bien observación de uno o más individuos, distancia y duración de la observación, número de individuos y tamaño, sexo, edad, ...).
2 - El relato espontáneo del testigo repetido varias veces sin ningún estímulo por parte del investigador.

3 - Un cuestionario de sesenta tres puntos relativos a  la anatomía externa  de estos homínidos.
Éste cuestionario se basó en los caracteres descriptivos proporcionados por Heuvelmans.
4 - Un primer retrato-robot de las criaturas basado en respuestas  e indicaciones dadas espontáneamente por los testigos, sin ninguna intervención por nuestra parte.
5 - Un retrato-robot definitivo realizado sobre la base de los indicadores iconográficos escogidos por el testigo entre una lista de  fotos y dibujos de diferentes especies de primates vivientes: Homo sapiens, grandes monos, la especie de mono local ( Macaca mulata), osos e incluyendo también reconstrucciones de homínidos y primates fósiles y tres representaciones de hombres salvajes y velludos, entre los que estaba  el "Homo pongoides" .Resultados (cuadro 2).
 

1)Tipo de habitat : Las vastas extensiones  de la cordillera del  Hindu-Kuch. El distrito de Chitral incluye diecisiete cumbres de más de 6,000 m., cubriendo un área total de 14903 km2. En las regiones montañosas del sur el invierno se caracteriza por períodos sumamente fríos (-20C), y fuertes nevadas. En el Norte el invierno es típicamente continental, i.e., prolongado y yermo. Las plantas y la vida animal corresponden en general al área paleo ártica, con cierta influencia de la región Oriental. Hay dos modelos claramente definidos el Sur, cubierto principalmente de hojas perennes de roble verde y de bosques de coníferas secas, y el Norte, consistente en la típica estepa del Asia Central.

El rio Chitral rodeado de altas montañas
 

2) Orígenes humanos:
No ha habido ninguna gran civilización en la zona norte de Pakistán  (Durand 1899, Graziosi 1964).
El país todavía sigue fuertemente marcado por un tipo feudal de sociedad. El distrito de Chitral está aislado por faltarle infraestructuras de comunicación.  La población local está constituida por varios grupos étnicos que incluyen una mayoría de chitralies exclusivamente sedentarios que residen en el fondo de  los valles  y, en el extremo más bajo de la escala social, los Gujas, pastores nómadas que viven en las tierras más altas. En general, la población es de fe musulmana, salvo los Kalashi que son politeístas.
La  densidad de población es muy baja con sólo 11 habitantes por kilómetro cuadrado en los valles; en las regiones altas es insignificante. Los primeros resultados en conjunto muestran que las especiales condiciones  geomorfológicos y ecológicas  hacen de esta  una región muy salvaje, con disposición a albergar especies desconocidas y donde la persistencia de bolsas aisladas es una posibilidad. En conclusión, sólo los pastores, y sobre todo  los nómadas que viven en las altas montañas, están en situación de encontrarse con especies desconocidas o, posiblemente, seres humanos salvajes.
 

3) Información recogida (cuadro 3): el nombre dado a los hombres salvajes varía en cada región. Los Chitralíes los llaman Jangali Mosh (`hombre del bosque, hombre salvaje`). El nombre Almasti (`el que come mucho`) es raro. El nombre más común en el Sur es Barmanu (`hombre fuerte o musculoso`) de etimología cercana al vocablo Hindi  `Ban Manus`, que  significa `Hombre del bosque`. Puede haber sido introducido por los Gujas.

 

Retrato-robot del Barmanú ( hombre salvaje de Pakistán) basado en las descripciones de los testigos


Recopilamos 27 relatos, 21 de observadores directos y 6 de informadores directos. En total, 29 personas han testimoniado 31 contactos con hombres velludos y salvajes (24 encuentros y 7 rastros observados). Los informadores adultos oscilan entre 24 y 70 años de edad. Más del 90% de las historias relatan experiencias  ocurridas en los últimos veinte años, el 60% tuvieron lugar en los últimos 5 años y 3  en 1990. Este aumento en el número de informes durante los últimos 20 años obedece a una masiva llegada de nómadas Gujar. De hecho, el 69% de los testimonios (n=20) es de pastores, de los cuales el  75% son Gujas (n=15), i.e., 52% del número total de testimonios (n=29). Se aprecia, por lo tanto, un gran aumento del número de personas que frecuentan estas regiones montañosas, incrementando así significativamente la probabilidad de encuentros con hombres velludos y salvajes. (Tab.2).


4) Distribución geográfica de la información (mapa 2): la mayor parte de los encuentros ocurre en las áreas boscosas del distrito de Chitral, (26 contactos de 31). Son más frecuentes en los bosques resinosos, seguidos por bosques de cedros y de abetos. Se localizan principalmente en alturas de 1,500 a  4,500 metros, predominando las altitudes de 2 000 a 3 000 metros. Los encuentros parecen más relacionados con el medio y con el estilo de vida (pastor nómada), que con una identidad étnica.
5) Distribución según el ciclo  circasiano: comparados y reunidos, estos diferentes tipos de información resultan en una síntesis coherente que refleja el posible ritmo de vida de estas poblaciones salvajes. La frecuencia de los informes se correlaciona negativamente con la actividad humana. Esto nos autoriza a asumir la existencia de una separación eto-ecológica de las categorías étnicas conocidas respecto a las poblaciones salvajes, y que el nicho ecológico boscoso y los niveles subalpinos están divididos a lo largo del ciclo circasiano.
6) Distribución según las estaciones. En invierno los encuentros son raros aunque en las regiones montañosas siempre hay gente, pero en menor número. La explicación de esto puede ser que en invierno la población local esté menos expuesta a tales encuentros, o que en esa estación las personas salvajes tienden a emigrar.
7 - Descripciones anatómicas (figura 1). Las características físicas mencionadas y los indicadores iconográficos escogidos por los informantes concuerdan con el espécimen descrito por Heuvelmans. Los testimonios orales resaltan sistemáticamente una apariencia humana, bipedalismo  permanente y pilosidad abundante en el cuerpo excepto en la cara y rodillas, pero presente en manos y pies. Por último, los testigos mencionan que estas criaturas desprenden un olor desagradable muy fuerte como de carroña . La cabeza es voluminosa, larga y hundida entre los hombros, con pómulos prominentes, la cara lampiña y una nuca vigorosa. La nariz aplastada , las fosas nasales son anchas y abiertas y no hay presencia de surco  labio-nasal . El borde inferior de la mandíbula, particularmente en los machos, está delimitado por pilosidad que se extiende hacia el cuello y los hombros. Otras características: arco supra orbital prominente, ojos muy separados, boca sin labios y un sistema masticador bastante desarrollado. Los testimonios indican ausencia de frente y dientes grandes pero humanos (no existen  dientes caninos similares a colmillos). No hay evidencia de barbilla.

Detalle de la cabeza del Barmanu( vista frontal y lateral)


8 - Los resultados referentes al lenguaje son interesantes.
Voz fuerte, la expresión incluye lamentos y sonidos guturales sin lenguaje articulado identificable. Uno de los testigos, quién intentó neutralizar a un individuo joven, informa  que el hombre salvaje emitió una serie de "ahas", sin sonidos articulados. Otros testimonios orales indican la existencia de una garganta muy desarrollada con un gran espacio sobre la mandíbula. Podemos añadir a estas descripciones, un análisis de campo personal de la percepción de sonidos que podrían ser atribuibles a los homínidos en cuestión.  A la hora de sacar conclusiones, nos ayudó mucho nuestra experiencia sobre la conducta y vocalizaciones de los vertebrados, acumulada en el curso de muchas expediciones de investigación zoológica.
Oímos gritos dos veces en 1988 en el bosque de montaña de Chitral. La primera vez a seis o setecientos metros de altura, la segunda a doscientos metros. Estos sonidos se profirieron al anochecer. Eran muy poderosos y su eco reverberó en las montañas semejante a la lastimera llamada de un ser humano. Las voces eran bastante guturales y muy agudas; de un  tono que recordaba a un adolescente o a una mujer. Los sonidos duraron menos de un minuto. No tuvimos tiempo de grabar estos lamentos. Al parecer ningún animal de Chitral puede producir tal sonido. Ni el chacal que vive en este país es capaz de emitir un  gimoteo tan poderoso, y esto es importante. Es más, los chacales aúllan durante largos periodos, a veces toda la noche. Los gimoteos  que escuchamos también recuerdan a los sonidos de ciertos pájaros marinos como Laridae (gaviotas) o Procellaridae (pardela), pero ninguno de esos pájaros vive en las montañas de Kashgarian, ni siquiera en periodos migratorios. Gaviotas y pardelas se mantienen lejos de las tierras boscosas. Al día siguiente, unos pastores que habían oído los lamentos, afirmaron que era un "Hombre del Bosque " (Hombre salvaje).

Recapitulación
El contexto geomorfológico, ecológico y humano de esta región no se opone en absoluto a la posible existencia de  poblaciones de homínidos-reliquia  desconocidos que vivirían alejadas del Homo sapiens moderno. Ranov (1972), uno de los más grandes especialistas en  la prehistoria de Asia Central, señala que " el terreno montañoso de Asia Central (...) es sin ninguna duda una de las partes más inaccesibles del mundo. Sus condiciones de vida son muy difíciles para el hombre moderno y también deben de haberlo sido para los humanos prehistóricos". Los testimonios orales no parecen  ser el fruto de una historia mitológica que serviría como explicación cosmogónica del Universo. El origen mítico de los testimonios es indefendible, porque, a parte de los relatos de estos encuentros, no hay ninguna narrativa, ni leyenda, ni ilustración que circule por las poblaciones locales evocando tales "hombres salvajes". Para tratar de discernir la posible naturaleza de estos homínidos- real o mítica-, debemos centrarnos en la cabeza como fuente principal de información.

 Si fuera un mito, pensamos que:
- primero; debería caracterizarse por estrictos  y precisos rasgos distintivos de la cara
- en tal caso esos rasgos deberían ser citados sistemáticamente en todos los testimonios para poder facilitar  un reconocimiento espontáneo.
Esto sólo afecta a las generalidades, que dibujan una simple silueta con más del 50% de los testimonios orales  describiendo solamente la pilosidad, la apariencia humana, el bipedismo permanente, la piel oscura, la silueta encorvada y  las proporciones de  las diferentes partes del cuerpo. Resumiendo, este retrato-robot no presenta inconsistencias si se lo compara con  lo que la antropología  nos ha enseñado respecto a los seres humanos vivientes o fósiles. Por el contrario, sabemos que las ilustraciones antropomórficas de naturaleza mítica incorporan diversos rasgos tomados del reino animal, susceptibles de estimular la imaginación del narrador.
 

1º Algunas hipótesis sobre la identidad taxonómica:
Los seres descritos en los testimonios pueden incluirse entre los homínidos debido a sus características anatómicas y, sobre todo, al bipedismo permanente, a las proporciones del cuerpo y  a la ausencia de grandes caninos.
Dicho rasgo separa estas poblaciones de los monos, porque los grandes  caninos desaparecieron en la fase australopitecina del proceso de humanización. Los homínidos-reliquia de Chitral son idénticos a los homínidos "pongoide" descritos por Heuvelmans:
- Todos los testigos escogieron sistemática y exclusivamente en las ilustraciones al homínido "pongoide" (fig. 2).
- En  nuestro cuestionario, cada una de las características del "Homo pongoides"  vuelve a aparecer en los testimonios procedentes de Chitral.
A la luz de tales datos, parece que el "Homo pongoides" ya no es un caso aislado, ni  el producto de un fraude.
Tenemos así una convergencia de datos que apoya la existencia de poblaciones de homínidos similares al Homo pongoides al menos en la zona norte de Pakistán.  Se impone aquí una primera evaluación:

Sus particulares y muy especializadas características anatómicas no se pueden comparar con las de ninguna forma humana viviente, pero la frente del cráneo muestra una llamativa semejanza anatómica en particular con poblaciones australianas sub-fósiles y con la anatomía de los vedoides que incluye poblaciones humanas que habitan desde la India (Veda) al Japón (Ainu) (Riquet, 1986).

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 Miembro de la etnia Ainu
 

El prehistoriador Weidenreich (1943) comparó a estos hombres modernos con el Sinanthropus (Homo erectus del lejano oriente) (fig. 3) y apoyó la hipótesis de un centro asiático específico de hominización. En la India sólo el cráneo de Saldhana ilustra la anatomía del Homo erectus.
- Los homínidos-reliquia de Chitral no pueden haber surgido espontánea ni recientemente. Su especiación es por lo menos tan antigua como la de la humanidad moderna. Tan lejanos orígenes nos llevan a asumir que ha tenido que haber una identidad o continuidad desde dichos homínidos fósiles hasta el presente.
- Encontramos numerosas similitudes con el fondo anatómico y estructural de los homínidos fósiles más recientes, es decir,  la noción clásica de Homo sapiens arcaico. Pero fundamentalmente es con Homo erectus y con el  fondo ontogénetico neanderthalense con el que estamos tratando aquí  porque el Homo sapiens arcaico no tiene realidad ontogenética (Dambricourt Malassé, 1987, 1988, 1993).


Tal reconsideración sobre la identidad adulta del Hombre de Neandertal se apoya en  los trabajos de Saban (1984) y  Heim (1986)  y la exclusión de Hombre de Neandertal de la taxonomía del Homo sapiens ha sido defendida recientemente por Stringer (1990) . Así, podemos apoyar la hipótesis de que estas poblaciones reliquia asiáticas surgieron de un antiguo fondo ontogénetico diferente del sapiens clásico o cro-mañón y diferente tambien de los australoides arcaicos y subfósiles específicos de la zona suroriental de Asia (fig. 3). Se plantea ahora otra cuestión sobre los componentes culturales:  entre los homínidos-reliquia de Chitral no se conocen y parecen ser limitados.
La falta de lenguaje articulado no concuerda con las conclusiones de ciertos autores quienes sostienen la hipótesis de que los hombres del paleolítico medio, como el  de Kebara, por ejemplo, fueron capaces de desarrollar un lenguaje articulado. Un lenguaje reducido a sonidos guturales no coincide con la imagen que tenemos actualmente sobre las relaciones existentes entre lenguaje y cultura en los seres  humanos. Estas discrepancias presentan perspectivas muy importantes y pueden servir para plantear nuevas preguntas sobre los procesos de hominización. Sin apresurarnos demasiado a analizar este problema, hemos de tener en cuenta, no obstante, que la herencia cultural está estrechamente ligada al proceso de las etapas del aprendizaje.  Esto implica que el fundamento básico de la cultura o conocimiento es inestable y muy débil. Podemos asumir que esa herencia cultural pueda perderse en varias generaciones cuando el equilibrio etológico se rompe por variadas razones que analizaremos. El lenguaje no es innato. Lenneberg (1967) ha mostrado que las áreas cerebrales involucradas en el proceso de aprender el lenguaje, pierden sus potencialidades cuando no fueron estimuladas antes de la pubertad. En el presente caso,  la falta de lenguaje y una cultura compleja son coherentes. Una vez abordada esta fase descriptiva, era necesario comparar los testimonios orales con el punto de vista paleo antropológico y los datos prehistóricos del Asia Central.  Los datos que permiten relacionar a estos  homínidos vivientes con  los hombres fósiles  distintos del Homo sapiens moderno son pocos aunque suficientes. Los  testimonios describen los rasgos de la  fisonomía externa mientras que los paleoantropólogos, en cambio, analizan la organización interna, el esqueleto. No obstante, encontramos puntos en común en lo que se refiere a la anatomía descriptiva de la cabeza: ausencia de barbilla, frente menos desarrollada, arcos supraorbitales prominentes y garganta voluminosa (fig. 4).

 

 

Reconstrucción de un hombre prehistórico ( Neanderthal)


Es más, la pilosidad muy desarrollada no contradice las deducciones biológicas establecidas en base a enumeraciones endocrinas más activas (Heim, 1986; Dambricourt y de Malassé Deshayes, 1992). Este rasgo descriptivo es coherente. La gran caja torácica y la falta de cintura constituyen una descripción igualmente coherente porque estas característica son específicas de poblaciones humanas adaptadas a la vida en altura (Arnaud y Larrouy, 1986).    


La extinción del Homo erectus Euroasiático tardío y la emergencia de  los Proto-cromañones. Sabemos que las poblaciones tardías derivadas del  Homo erectus  (i.e. H. Neandertalensis) vivieron por lo menos en Europa Occidental hasta 30,000 B.P. (St. Césaire en Francia, Zafarraya en España) así como en Asia Central en sus distintas  variedades geográficas (Techik Tach, Ouzbekistan, edad estimada, 40, 000 B.P). Próxima a esta civilización asiática neandertaliana musteriense, se halla el yacimiento prehistórico de Darrai Kurr (Kush hindú, Afganistán, 30 000 B.P.)donde se ha hallado un hueso temporal  de cromañón asociado a una cultura musteriense occidental. En ambos casos, son civilizaciones alóctonas venidas del Oeste (Vinogradov y Ranov, 1985). Por otro lado, el Homo erectus está representado en Asia Central desde el Paleolítico Medio a traves de restos fósiles humanos como los de Sel'oungour (Islamov, 1990) y evoluciona durante el Paleolítico hasta el Neolítico con muy pocos contactos. Cuando la aculturación se evidencia, esta proviene de Asia Oriental y no del Oriente Próximo  ni de Europa. Estas culturas autóctonas eran acheulenses en el Norte (Uzbekistán) o más arcaicas (cultura del guijarro) en el Sur (Tadjikistan, Pamir, Kush hindú). Necesariamente la extinción de las poblaciones europeas antiguas debe haber ocurrido en una fecha posterior a los 30 000 años B.P. Por otro lado,  podemos asumir que esta extinción no fue uniforme, y ocurrió en diferentes etapas, del Occidente al Este de Europa. Es lícito suponer que la "ola" evolutiva de cromañones, aloctonos o autóctonos, generó una creciente presion etológica sobre las poblaciones  antiguas y arcaicas,  que se volvieron reliquia. Está claro que hace 30 000 años, poblaciones endémicas importantes de Homo neandertalensis de organización tardía se mezclaron en Europa con  el Homo sapiens moderno (Mladec, Gambier, 1987, Hahnofersand, Saban 1982). Así desde  hace 30 000 años estas poblaciones endémicas han venido sufriendo una fuerte regresión.
Pero no sabemos cuando desaparecieron los últimos grupos de poblaciones relictas ni lo que ocurrió en Asia Central. Los datos que aportan los paleoantropólogos dependen de  las condiciones de conservación y la demografía de las poblaciones fósiles. Lógicamente la demografía de los últimos neandertales de Eurasia se reduce rápidamente y con ello la probabilidad de encontrar  huesos fosilizadas. Desde 20 000 BP al siglo XX, ¿qué tipo de zonas se requerirían  para conservar a los supervivientes?. Sólo áreas nunca ocupadas por el hombre moderno, impropias para el cultivo o la cria de ganado, que no hubiesen sido objeto de conquistas o asiento de grandes civilizaciones. Asia central cumple esos requisitos desde el Paleolítico  Medio hasta siglo de XX.. Es más, podemos agregar que en Asia Central, las  poblaciones prehistóricas se adaptaron a un estilo de vida ecológico demasiado específico como para poder emigrar fuera del contexto climático y  escapar del confinamiento en altura. Preguntas dubitativas atañen a  los tejidos sociales y culturales, el tamaño limitado de los grupos supervivientes y la posibilidad de una vida instintiva donde se reduce el factor cultural. Este es el contexto histórico, ecológico  y  prehistórico que puede explicar la supervivencia hipotética de poblaciones asiáticas prehistóricas en el norte de Pakistán, asi como también en el Pamir, afectadas por una progresiva descomposición del tejido social y cultural. Es obvio que debemos tener en cuenta el desarrollo local de los hombres prehistóricos, y no los modelos de Europa Occidental.
 

 Continua .....