Bigfoot: parte I
Bigfoot: ¿mito o realidad?(parte II)

 
Entre los más encarnizados críticos del Bigfoot se encuentra Benjamin Radford, que ocupa un cargo editorial en la famosa revista  Skeptical Inquirer. Bradford defiende que este caso que nos ocupa es similar al del monstruo del lago Ness... es decir que el fenómeno Bigfoot podría tener una explicación  vanal  y que no hay ningún simio gigante en los bosques del Pacífico Noroeste. Tal vez tenga razón...En cualquier caso hay algunas diferencias notables entre estos dos críptidos: 

Los testimonios sobre el Bigfoot  se remontan a mediados del Siglo XIX 
Cuando los europeos  llegaron a América  ya existía una tradición folklórica acerca de estas criaturas entre los indios de la zona
El tipo de evidencias que poseemos son de mayor calibre.

Eso sin contar que la región por donde supuestamente se mueve el Bigfoot  posee recursos alimenticios más que suficientes para mantener a una población de animales desconocidos.

La linea de ataque de Radford con respecto al Bigfoot se centra principalmente en que las pruebas se pueden falsificar y en lo poco fiables que son los testimonios..... 

LAS FALSIFICACIONES

Falsificaciones las ha habido y muchas ( se han fabricado huellas, pelos, fotos, etc..). Si, como defiende Radford, toda la evidencia que tenemos  acerca del Bigfoot es producto de la falsificación- tengamos en cuenta que sólo en lo que respecta a las huellas, se han encontado miles- realmente nos encontraríamos ante un caso único en la historia. Para hacerse una idea del esfuerzo  humano que esto supondría, diremos que el criptozoólogo  Peter Byrne ha llegado a seguir un rastro de huellas del Bigfoot durante 15 km en el interior de un bosque.

El fenómeno de la falsificación ( qué se puede y qué no se puede falsificar)  ha recibido  alguna atención por parte de los investigadores. ¿Se puede producir artificialmente una copia exacta de las huellas de Walla Walla?¿ Y del film de Patterson?.  David J. Daegling, un investigador escéptico, afirma que un ser humano sería perfectamente capaz de replicar los movimientos- la manera de andar- de la "criatura" filmada por Patterson. Por su parte,  Don Baird, del Museo de Historia Natural de la Universidad  de Princeton, ha propuesto un método- que los paleóntologos inventaron en los años 40- con el que se pueden conseguir pisadas falsas de "Bigfoot" ( huellas dactilares incluidas), usando el siguiente material: un par de pies humanos para servir de modelo,  latex para hacer molde, yeso de París, silicona y queroseno ( este último ingrediente para producir un agrandamiento isométrico de los moldes de las huellas). El método de Baird ha sido publicado en prensa, pero no se ha trabajado con él para ver si realmente es posible producir huellas idénticas a las  encontradas en  Walla Walla . En cualquier caso, un biólogo que examinó "in situ" las huellas de Walla Walla , dictaminó que eran falsas.

En un artículo publicado para el Skeptical Inquirer,  Benjamin Radford pone en duda la competencia de algunos de los científicos  que defienden que el Bigfoot es una criatura real . Sus ataques se dirigen directamente a Grover Krantz, argumentando que este antropólogo se ha dejado engañar por más de un falsificador. Bradford no es demasiado consecuente...ya que, a continuación, cita la experta opinión del primatólogo John Napier   para desacreditar el film de Patterson ( del que Napier piensa que se trata de una falsificación).  Curiosamente, Napier también ha sido víctima de confusiones y ha evaluado erroneamente algunas pruebas relacionadas con el tema.  Por ejemplo, se ha demostrado que una foto tomada en el Himalaya en la que supuestamente aparece un yeti- y que Napier consideró como un prueba irrefutable de la existencia de esta criatura- no muestra más que una roca. Al aplicar un doble rasero( Napier, sí, Krantz, no), Radford cae en el mismo defecto que atribuye a los criptozoólogos...falta de seriedad.      

LOS TESTIMONIOS

Mientras que en el caso de Nessie se ha revelado que las variadas ilusiones ópticas que se producen en la superficie de un lago pueden llevar  a error a cientos de testigos... en lo que respecta al Bigfoot se ha trabajado muy poco en esta dirección. Barbara Wasson,  una psicóloga clínica , propuso en 1979 una serie de criterios para tratar de cuantificar la credibilidad de los testigos en el momento en que prestan declaración. Que sepamos, sus propuestas han caido en saco roto.... La idea de Wasson podrían ser de alguna utilidad, sobre todo teniendo en cuenta que, como algunos criptozoólogos reconocen, el 70% de las personas que afirman haber visto un Bigfoot podrían estar mintiendo o haber sido víctimas de una confusión. 

Tratar de analizar los testimonios en  su conjunto- una vez han sido recogidos- para ver si existe alguna clave que nos muestre si son o no fiables, es algo que ha recibido más atención.  El biólogo Valentin Sapunov informa de que los rusos desarrollaron en los años 80 una técnica capaz de determinar la autenticidad de grupos enteros de testimonios. G.W. Gill, por su parte, defiende que los testimonios acerca del Bigfoot siguen una serie de principios ecológicos- la regla de Bergman y la regla de Gloger. Es decir, cuanto más al norte se produce un avistamiento, mayor es el tamaño del Bigfoot avistado. Lo mismo ocurre con las huellas ( cuanto más al norte se encuentran, más grandes son). Este dato parece apoyar la autenticidad de los testimonios....En cualquier caso, hay algo que llama la atención: mientras que los falsificadores de pruebas tales como huellas, peliculas, etc... han alcanzado un cierto nivel  de sofisticación, los "falsos" testigos parecen anclados en la mediocridad ( la mayor parte de los testimonios sobre el Bigfoot son muy vagos y apenas dan detalles anatómicos significativos )

Radford da por descontado que todos los criptozoólogos creen firmemente en la existencia del Bigfoot, lo cual no es cierto. Algunos  reconocen simplemente  que existen una serie de hechos difíciles de explicar... Y que el asunto merece seguir investigándose. De ahí a concluir que una población entera de Gigantopitecos habita en los enormes bosques del Noroeste de USA hay un gran trecho.

Bibliografía

 Baird, D.1989.Sasquatch footprints:A proposed method of fabrication.Cryptozoology 8:43-46.

 Daegling, David J. and Daniel O. Schmitt. 1999. "Bigfoot's Screen Test," Skeptical Inquirer, May/June .

Gill, G.W. 1980. Population clines of the North American sasquatch as evidenced by track lengths and estimated statures, in Manlike monsters on trial: Early records and modern evidence. Edited by M. Halpin and M. M. Ames, pp. 265-73. Vancouver: University of British Columbia Press.

Glickman, Jeff, 1998. Toward a Resolution of the Bigfoot Phenomenon. Hood River: North American Science Institute.

Radford, Benjamin 2002  Evaluating a Half-Century of Bigfoot Evidence. Skeptical Inquirer magazine : March/April

Sapunov, Valentin B. 1988 A Mathematical Analysis of "Snowman" Eyewitness Reports, Cryptozoology, Vol. 7, pp 61-65 .

The Search Goes on for Bigfoot  1974. The Smithsonian . January  Vol 4, No. 10

Wasson, Barbara . 1979. Sasquatch Apparitions  

Sociedad Española de Criptozoología. Pincha aquí

Volver atrás