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Ultima actualización: 21-6-2003
DESMODUS DRACULAE: ¿SE HA EXTINGUIDO REALMENTE EL MURCIELAGO
VAMPIRO GIGANTE DE SUDAMERICA?
por Angel Morant
Dentro del
orden de los Quirópteros, el grupo de mamíferos conocidos
popularmente como murciélagos, encontramos un gran diversidad de
especies, así como de formas distintas de alimentarse: existen murcielágos
cuya dieta se basa en la fruta, otros que comen principalmente
insectos o pescado e
incluso algunos que se han especializado en consumir el néctar
de las flores. Sin embargo, los que más llaman la atención, por la peculiar manera que tienen de procurarse
alimento- de hecho es un caso único entre los mamíferos -,
son los hematófagos (del griego, hematos = sangre + fagos = comer),
es
decir, aquellos murciélagos que subsisten exclusivamente a base de la sangre de
otros animales. Existen sólo tres especies de
murciélagos-vampiro ( ¡por fortuna!) y habitan exclusivamente en
América Latina,
en zonas templadas o tropicales que van desde
México hasta el centro de Chile y el norte de Argentina. De entre este
trío, Desmodus
rotundus, también conocido como "vampiro común", es el único que sabemos con
certeza que ataca con frecuencia a grandes mamíferos ( caballos, vacas, cerdos,
ciervos, monos, etc..) y, ocasionalmente, al hombre. Se trata de un
murciélago muy especializado de tamaño mediano - los ejemplares
más grandes tienen un cuerpo de
9 cm de largo, una longitud de 35 cm con las alas
extendidas y 40 gramos de peso -(1) que ha desarrollado una serie de
sorprendentes capacidades para enfrentarse a los peligros que entraña
este tipo de alimentación . Según Attenbach ( 2): " Aunque sabemos que
algunas especies de murciélagos se mueven con soltura en el suelo,
ninguno posee la increíble capacidad terrestre ni la habilidad
saltarina del Desmodus". En efecto, este
avanzado modelo de murciélago es, como todos, ágil para volar;
pero también es capaz de correr, de catapultarse en el aire con
extraordinarios brincos que pueden llegar a ser de 1 metro de altura,
de arrastrarse por estrechas ranuras y, llegado el momento, de
saltar oportunamente antes de que una pezuña asesina ponga fin a su
azarosa y vampírica existencia. Pero, ¿cómo consigue su dosis
diaria de
sangre nuestro acrobático vampiro de bolsillo?. El método que usa es bastante
artesanal. Con sus afilados dientes
incisivos arranca un diminuto bocado de piel de su víctima, en tanto que su
saliva, que dispone de una sustancia anticoagulante, permite el
flujo constante de líquido mientras el vampiro termina de alimentarse,
lo cual hace lamiendo la sangre- no chupando, como mucha gente
cree. Afortunadamente para el Desmodus, en muchos casos puede darse un
auténtico festín sin que su involuntario anfitrión se de por
enterado.
En general, el vampiro común es considerado una plaga para la
agricultura en aquellas partes de América Latina
donde los bosques tropicales han sido talados para dar paso a las
tierras de pasto. En casos como este, los animales domésticos
acaban convirtiéndose en su principal fuente de alimento, y debido
a que el mordisco del vampiro puede contagiar la rabia, este
mamífero volador tiene muy mala fama entre los granjeros. Según Anastasia Toufexis (3),”
el miedo que engendra el murciélago vampiro, hace que la gente
tenga la costumbre de dinamitar y quemar las cuevas y cavernas".
Desgraciadamente, de esta manera, exterminan, no sólo al
Desmodus, sino también a otras especies
beneficiosas de murciélagos- como los frugívoros- que
viven en los mismos lugares.
Desmodus rotundus saltando ( foto tomada de Bat
Magazine )
Si tenemos todo esto en cuenta, no es extraña la cantidad de
expectación creada por un descubrimiento reciente que nos ha
revelado que, hasta hace poco tiempo, existía una cuarta especie de
vampiro
en los
trópicos de América
. En 1988, los huesos de un nuevo murciélago vampiro,
bautizado como Desmodus draculae, - en honor, evidentemente, del conde
"Dracula", el famoso personaje de la novela de Bram Stoker-,fueron descubiertos en una cueva del Norte de Venezuela( Estado de
Monagas)(4). Los restos parecían muy recientes y se encontraron
asociados con huesos de animales que actualmente forman parte de la
fauna sudamericana, lo que hizo sospechar a algunos científicos que
aún podía seguir vivo(5). Pero lo más interesante de
todo
es que los dos especimenes de D.draculae encontrados en la cueva de Venezuela - a los que se asignó
provisionalmente una antigüedad de unos 10.000 años- son un 25%
más grandes que el vampiro común actual. Esto no lo convierte
en un animal enorme, ni mucho menos, ya que todos los murciélagos
hematófagos son de tamaño más bien discreto. No obstante, ha
llegado a ser popularmente conocido como el " vampiro
gigante" para distinguirlo de su pariente más pequeño( Desmodus
rotundus).
El camazotz de América Central
A
pesar de sus hábitos nocturnos que generalmente los oculta de los
ojos humanos, los murciélagos no pasaron inadvertidos para los
antiguos habitantes de América central. Curiosamente,
en la mitología y el folklore de estas regiones, existen figuras
cuya descripción recuerda vagamente a
murciélagos vampiro de tamaño inusualmente grande. Según Gordon
Melton(6) :
"Los
relatos de vampiros en México se remontan a la epoca de los Mayas,
cuyo territorio se localizaba en la actual Guatemala, pero que
alcanzaba también la Península Yucatan y la parte sur de México.
Esta era
la tierra de los
murciélagos vampiros, que fueron incorporados en la mitologia de los Mayas.
Camazotz,
con su nariz afilada, grandes dientes y patas era una figura
popularmente temida entre los mayas y aparece en numerosas
representaciones en el arte de este pueblo."
Pero, ¿Quién
era este Camazotz del que habla Gordon Melton?. Parece ser que Zotz
o Camazotz- nombre que ha sido traducido por algunos como "el
murciélago de la muerte"- era una deidad de relativa importancia
en la mitología maya. Se le consideraba como servidor de la muerte
y gobernante del crepúsculo y se encuentra retratado, con
frecuencia, en estelas, incensarios, vasijas y esculturas
desde el Sureste de México hasta Copán, en Honduras(7). Camazotz representaba para los mayas a un terrible dios de las
cavernas, sediento de sangre, y, según Gordon Melton, las
personas evitaban pasar por los lugares donde se creía que tenía
su morada. Este tétrico personaje es uno de los obstáculos a los
que se tienen que enfrentar los héroes mitológicos Hunahpú
e Ixbalanqué, dos muchachos gemelos cuyas aventuras están
recogidas en el Popol Vuh, el libro sagrado de los Mayas. En
el Capítulo X del Segundo libro, El
Popol Vuh (8) relata
como los dos héroes son arrojados por sus enemigos en la
llamada Casa de Camazotz .
“Pusiéronlos entonces en la Casa de los Murciélagos. No
había más que murciélagos dentro de esta casa, la casa de Camazotz(
murciélago de la muerte),
un gran animal, cuyos instrumentos de matar eran como una punta
seca, y al instante perecían los que llegaban a su presencia...”.
Dentro de la caverna, Hunahpú
e Ixbalanqué se esconden en el interior de sus cerbatanas para
protegerse del monstruo,
pero uno de ellos,
al tratar de comprobar si ya había amanecido, saca la cabeza al
exterior siendo decapitado por el "murciélago de la muerte". Ahora bien, ¿ qué tipo de
animal pudo haber inspirado la leyenda del Camazotz ?. La mayoría de arqueólogos y
estudiosos- entre ellos Gordon Melton- cree que este mito se basa en el
vampiro común (Desmodus rotundus), un murciélago que ha sido
tradicionalmente asociado con las sangrías y los sacrificios(9).
Y, efectivamente, muchas de las características descritas
para este esperpento cortador de cabezas concuerdan con las del Desmodus. El
"instrumento para matar" en forma de "punta
seca" podría referirse a los incisivos
extraordinariamente agudos y filosos del vampiro común. Otro de las
rasgos destacados de Camazotz , que se menciona frecuentemente
en el Popol Vuh, es una nariz afilada como " cuchillo de
obsidiana" (10), lo que probablemente hace referencia al
apéndice en forma de hoja que poseen los miembros de la
familia Phyllostomidae, a la cual pertenece el vampiro común (11).
Por último, según el Popol Vuh, el héroe Hunahpú pierde su cabeza
“a causa de otro Camazotz
que vino del cielo”, confirmando que el relato se
refiere a una criatura voladora. Lo único que parece no encajar es el
apelativo de "gran animal" que se le da en el libro
hasta el punto de que algunos autores han preferido apoyar la candidatura de otro tipo de
murcielago para explicar la leyenda
del "monstruo decapitador" de la mitología maya: el falso vampiro
o Vampyrum spectrum(12) ( que con sus alas de casi 1 metro de longitud
es el mayor murciélago de América y que, por cierto,
no se alimenta de sangre sino de insectos y pequeños vertebrados).
Sin embargo, el descubrimiento de D.draculae, que
como veremos más abajo sobrevivió hasta fechas muy recientes, viene a
ampliar aún más el abanico de posibilidades a la hora de identificar al
problemático "murciélago de la muerte" de los mayas. De
hecho, la candidatura de D.draculae se ha visto reforzada aún más
por el reciente hallazgo de restos fósiles de este vampiro
gigante en Yucatán y Belize ( 13)

Matraca de cerámica en forma
de murciélago procedente de la Costa Sur de Guatemala (
Palmer Collection). El murciélago representado podría ser
'Camazotz', ser sobrenatural del inframundo maya.
Los hombres-murcielago y el
Cãoera de la reserva de Tucumaque
En algunas zonas de Latinoamérica, se ha señalado que la
creencia en Camazotz sobrevive incluso
hoy en día. Así, por ejemplo, en la región de Zinacantan (
Chiapas, México) se cuentan historias acerca de un ser medio hombre,
medio murciélago que, en la lengua Zotzil, es conocido como j’ik’al,
y en castellano como el negro cimarrón(14). El negro cimarrón es con frecuencia
acusado de raptar a las mujeres y devorarlas en el interior de las cavernas donde se aloja (
15) . Es significativo que al j’ik’al
se le conozca también como "el que corta las gargantas" (16).
Este tipo de creencias no son exclusivas de México y han sido recogidas
por los folkloristas en lugares tan alejados como Brasil. Elisabeth Benson que ha estudiado la simbología
del vampiro en las culturas antiguas, aporta más datos sobre el
asunto(17):
"Para los
indios Arawak del norte de Guyana, la llamada
"Montaña del Murciélago" está habitada por "murciélagos
asesinos," y existe una figura similar en el folklore de Venezuela.
Los demonios-murciélago que se dedican a decapitar a la gente,
aparecen en varios mitos de la región Amazónica y más al sur, en
el gran Chaco del norte de Argentina. El folklore de los Ge, una
tribu del Brasil, habla de unos "indios" que tenían alas
y salían sólo de noche. Volaban como los murciélagos y mataban
con "hachas de ancla" o "machetes de luna". En
otro cuento se dice que la humanidad recibió las hachas
ceremoniales de los murciélagos, que las usaban para
decapitar. La forma de las hachas es la misma que la que
tienen los cuchillos para sacrificios que a menudo vienen
representados en el antiguo arte Mochica de los Andes
Centrales"
De estos
"indios" murcielago de los Ge (Apinaye) habla Carlos
Esteban de Oliveira en su libro "Os Apinajés do Alto Tocantins"
(18):
"Antiguamente
existió en el Alto Tocantins una extraña nación de indios
que tenían alas y que sólo salían de noche, volando como los murciélagos.
Eran conocidos como Cupendipes y habitaban en una colina,
dentro de una caverna. Cuando volaban, se llevaban siempre sus
machetes de luna, con
las que degollaban a las personas y los animales. Un día, los
Apinaye, tras reunir a los guerreros de diez aldeas, se
decidieron a atacarles. Llegaron a la colina y taparon las entradas
de la caverna con paja seca a la que, a continuación, prendieron
fuego. En ese ataque mataron a un viejo Cupendipe y apresaron a un
niño que, como no tenía alas, no pudo huir. Para capturarlo, los
Apinaye
tuvieron que entrar en la caverna. Después de una prolongada búsqueda,
y tras batir con largos palos todos los rincones de la cueva, lo
encontraron colgado en un saliente del techo, como si fuese un
murciélago. Los Apinaye, que deseaban criarlo, se lo llevaron a
la aldea. Sin embargo, fracasaron en su intento. El pequeño
Cupendipe,
que lloraba a todas horas, rehusaba todo tipo de alimentación
excepto el maíz y no se acostaba para dormir. Los Apinaye se
acordaron entonces de la posición en que lo habían encontrado
y pusieron en el suelo dos palos atravesados por una vara. Así
consiguieron que el niño, colgado boca abajo, durmiera un poco.
Finalmente, unos pocos días después de haber llegado a la aldea,
murió.

Jarrón de barro Mochica ( 200-600 A.D)
representando un murciélago antropomorfo con una cabeza decapitada
en la mano. A la derecha, un pendiente Tolima en forma de
murciélago
¿Podría
ser esta historia un recuerdo lejano del exterminio de una colonia
de vampiros gigantes?.Ciertamente, dicho argumento no satisfará a
los antropólogos que defienden, quizá con razón, un origen
cultural complejo para este tipo de manifestaciones folklóricas.
Más
interesante aún es una tradición- relacionada quizá con los
"vampiros asesinos" que menciona Elizabeth Benson- recogida por Adelia Engracia(
19
)
entre los indios Muras que viven cerca de la frontera entre
Brasil y Guyana, en una región que forma parte del
recientemente creado Parque Nacional de
Tucumaque- la mayor reserva de bosque tropical del mundo, con un
tamaño...¡ superior al de Bélgica!. Los Muras están
convencidos de la existencia de un enorme murciélago llamado Cãoera
que tiene el tamaño de un urubu ( zopilote común o buitre cuyas alas
miden casi 1´5 metros y que vive en muchas zonas del Amazonas ). Los
indígenas aseguran que el Cãoera puede chupar toda la sangre
de una persona mientras esta dormida para, a continuación,
devorarla. Adelia Engracia da tres versiones de este mito en las que
se afirma que el gran murciélago amazónico
habita en hoyos subterráneos y sale al exterior cuando se
cocina carne o cuando se queman pelos y pieles de animales. También
puede aparecer- advierte Engracia- cuando se lava las espinas de
pescado en el río o incluso cuando uno se pone a gritar en el
bosque. Aparentemente, el mito del Cãoera se da en la región
fronteriza con la Guyana, en el territorio de los Aruak, Karib y
también los Tupi. En sus viajes por el río Negro y Xingu, la
investigadora jamás ha oído hablar de esta criatura.
En cualquier caso, algunos detalles- como el tamaño del Cãoera
- o bien se hallan muy distorsionados por la tradición oral o indican que podríamos estar
tratando con un animal carnívoro o frugívoro, no sanguívoro( Efectivamente,
dichos murciélagos pueden alcanzar tamaños
considerables, mientras que, por norma general, los vampiros
tienden a ser mucho más pequeños en razón de su dieta)
UN HALLAZGO EN BRASIL
Fue precisamente en Brasil, de donde proceden las
historias sobre el Cãoera, donde, en 1991, los biólogos
E. Trajano y M. de Vivo encontraron un tercer espécimen
fósil de Desmodus draculae, concretamente en una cueva del
valle de Ribeira- estado de
Sao Paulo(20). Una vez más, el esqueleto del animal tenía
aspecto de ser muy reciente, aunque, tras ser estudiado con
detenimiento, se le ha asignado una antigüedad que ronda los 20.000 años. Sin embargo, en un primer
momento, Trajano y de Vivo llegaron a pensar que el vampiro gigante tal vez
no se había extinguido. Efectivamente, en su artículo
de 1991 los dos biólogos afirman que entre los ganaderos de la zona
circulan historias acerca de grandes murciélagos que se alimentan
de la sangre de sus
vacas y caballos (21). Los
casos de murciélagos que atacan al ganado y cuya descripción no
concuerda con ninguna de las tres especies conocidas de
vampiro tiene precedentes bastante antiguos en Brasil. En
1976, Pine y Ruschi ( 22) mencionaron ya una serie de
informes sin confirmar procedentes de Espirito Santo que, según ellos, indicarían que los vampiros no son
los únicos miembros de la familia Phyllostomidae que se alimentan
de sangre. ¿ Podría tratarse también de testimonios relacionados
con Desmodus draculae?. Con tan pocos datos es imposible asegurarlo. Lo
que si se puede afirmar es que estos ataques son denunciados
de vez en cuando, como pone de manifiesto una noticia aparecida
en el periódico "O Estado de Sao Paulo" (23):
"Murciélago" -
El último ataque del predador misterioso ocurrió el mes pasado, en
la hacienda Santa Gertrudes, del ganadero João Ribas Leite, de 37 años,
quien asegura haber visto una especie de "vampiro gigante" chupando
la sangre de uno de los animales de su rebaño.
El incidente tuvo lugar una noche del viernes. La hacienda se halla
en el km 78 de la autopista Castelo Branco, en Sorocaba.
Leite contó que ya era de noche cuando oyó un ruído similar al
de un perro gruñendo que parecía proceder del patio. Salió
para comprobarlo y se encontró con una especie de "murciélago descomunal"
chupando la sangre de una de sus vacas.
Armado con una escopeta, disparó contra el extraño animal, pero
sólo consiguió espantarlo. "Era el chupa-cabras",
asegura.
Si el testigo hace alusión
al famoso Chupacabras- que no tiene absolutamente nada que ver con
todo este asunto- es porque la noticia se produjo en una época en que las
supuestas depredaciones de este onírico personaje ( originario de Puerto Rico)
alcanzaron, como por arte de magia, a algunas zonas de
Sudamérica como Brasil, Argentina, Chile,etc... En realidad, lo que
parece que tenemos aquí, es un testimonio de alguien que afirma haber
visto un gran murciélago atacando a una vaca.
EL VAMPIRO CENTINELA
En cualquier caso, la prueba definitiva de que el vampiro
gigante sobrevivió hasta tiempos muy recientes la aportaron en agosto de 2000
Ulises
Pardiñas y Eduardo Tonni, dos
paleontólogos argentinos del CONICET(24) . El hallazgo, que tuvo lugar
en un yacimiento de Centinela del Mar ( General Alvarado) fue
anunciado por el periódico La Nación(25): A unos 40 kilómetros al sudoeste de Miramar, en la localidad de Centinela del Mar, se descubrieron por primera vez en la Argentina restos fósiles de un vampiro gigante. El anuncio de este descubrimiento se realizó en el último número de la revista especializada
Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology .
Los investigadores que estudiaron la pieza son Ulises Pardiñas y Eduardo
Tonni, paleontólogos de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata.
Aunque la pieza descubierta es tan sólo un canino superior izquierdo, el hallazgo permite inferir interesantes conclusiones científicas. Entre otras, que hace unos 350 años (entre los años 1500 y 1700 de nuestra era), las temperaturas del sur de la provincia de Buenos Aires eran significativamente superiores a las actuales.
"Los paleontólogos determinaron que el vampiro de Centinela del Mar corresponde a una forma extinta gigante, probablemente a la denominada Desmodus draculae , y sería uno de los últimos representantes de esa especie, registrada con anterioridad en sedimentos más antiguos en Brasil y Venezuela.
Uno de los ejemplares provenientes de Brasil, que fue hallado en una caverna, tiene una antigüedad de 20.000 años. Su singular nombre hace referencia al conde Drácula, el vampiro de Transilvania de la novela del escritor irlandés Bram
Stoker."
Aunque el artículo de La
Nación habla
de "restos fósiles" en realidad se trata de un error. El
diente, que fue descubierto por Ulises
Pardiñas en el interior de una egagrópila- es decir, los restos de
comida regurgitados por una lechuza-, no se
hallaba en
estado fosilizado. ¡De hecho, no había tenido tiempo de fosilizar!. Y
es que las dataciones hechas con espectometría de masas
proporcionaron un
resultado realmente sorprendente: el canino superior
izquierdo procedente de
Centinela del Mar perteneció a un animal que fue contemporáneo de
los conquistadores españoles y que, probablemente, vivió.....¡
entre el siglo XV y XVII de nuestra era!.(26) Ahora sabemos, gracias a los
investigadores del CONICET, que los grandes
vampiros habitaron en las pampas de Argentina hasta
hace muy pocos años. ¿Es posible que hayan sobrevivido hasta el
presente? . Según Eduardo Tonni la respuesta es "no".
Los Desmodus draculae de Argentina se extinguieron
probablemente en el siglo XIX debido a un cambio climático( la temperatura média
anual en aquella época era dos grados mayor que la actual).(27)Como
señala Tonni, es
probable que en las actuales condiciones climáticas estos animales no pudiesen sobrevivir tan al
Sur, pero ¿por qué no olvidarnos de las pampas y dirigir nuestra mirada hacia el Norte donde el clima es más cálido y , por lo tanto, más
adecuado
para el vampiro gigante?. El
siguiente caso apareció en un periódico de México en 1969( 28):
"Jupuy,
Argentina, 6 de enero de 1969 (UPI) - Un gigantesco vampiro que
pesaría en torno a los 5 o 6 kg, según los testigos, tiene
aterrorizada a la población del desfiladero de Humahuca, una región
pintoresca de esta provincia del nordeste de Argentina. El
jinete Meliton Juárez, uno de los testigos, afirmó haber sido
atacado por esta enorme criatura mientas cabalgaba en
su mula. Su montura se asustó cuando el vampiro efectuó varias evoluciones
por encima del jinete. Juárez asegura que el vampiro tenía un aspecto
"horrible" y que le obligó a hacer uso de su látigo en
varias ocasiones. Declaró que el extraño murciélago tenía
intención de posarse en la mula y chuparle la sangre. Otros habitantes
del desfiladero suponen que se trata del mismo vampiro que , recientemente,
ha hecho varias incursiones en los ranchos de la región, donde
aparecieron numerosos pájaros muertos, sin una gota de sangre.
Los expertos zoólogos dicen que la aparición de un vampiro de
semejante tamaño viene confirmada por un caso ocurrido en México,
hace varios años, cuando dos vampiros monstruosos mataron a una
mujer y a un hombre mientras dormian".
En realidad, la provincia a la que se
refiere el periódico se llama "Jujuy"( no Jupuy") y el
" pintoresco" lugar donde se supone que ocurrieron los hechos es conocido como la Quebrada
de Humahuaca ( o del Rio Grande), un larguísimo valle montañoso que se
extiende a lo largo de 155 kilómetros. Es una pena
que no se cite el nombre de los "expertos zoólogos" que
aparecen mencionados en el artículo. Lo que si es seguro es que
muchos zoólogos, aún sin ser expertos, tendrían claro que toda
esta historia tiene pinta de ser una exageración. En primer lugar, el
murciélago más grande del mundo- que ni siquiera vive en
Sudamérica sino en el Sureste de Asia y que tiene una envergadura de
casi 2 metros- pesa tan sólo 1´2 kilogramos( 29). Además,
sabemos que el vampiro común habita en la provincia de Jujuy. ¿
Cómo estar seguros entonces de que no es el culpable de las
aves muertas y los ataques a los ranchos?. En
definitiva, el número de errores que comete el periodista, unido a
la evidente exageración de los testigos, hace que este informe, que
no proporciona prácticamente ningún detalle significativo- tamaño aproximado del
monstruoso murciélago, hora del día en que se produjo el ataque, algún dato que nos permita relacionar la muerte de las aves
con el gran murciélago visto por Melitón Juárez, etc..- resulte
bastante sospechoso.
El Piuchén
En 1835, Charles Darwin, durante una
visita a Coquimbo (Chile), fue el primer naturalista en describir con
exactitud la apariencia y la forma de alimentarse del vampiro común, poniendo fin a varios
siglos de confusión y coloridas supersticiones( 30). Sin embargo,
como no podía ser de otra manera, el murciélago que tan acertadamente describió Darwin tiene también en estas
tierras un "alter ego" mitológico: el Piuchén o
Piguchén, monstruo nocturno y chupador de sangre que ocupa un lugar
destacado en el folklore mapuche del Centro y Sur de Chile. Veamos
como define Tomás Guevara a este estrafalario vampiro en su libro
"Historia de Chile Prehispánico" (31) :
"Los antiguos mapuches conocían un ser llamado Piwicheñ, una serpiente alada que habitaba en los bosques. Cuando ha llegado a su edad madura le crecen alas con las que vuela a voluntad. Silba estridentemente y se adhiere al tronco de los árboles en las noches y en los días de calores excesivos;
se sabe donde ha estado porque deja huellas de sangre. Cuando llega a la vejez, creen en varias reducciones, que se transforma en un pájaro del tamaño de un gallo tan sanguinario como su otra forma. Suele cebarse en los habitantes de una casa quienes van volviéndose extremadamente flacos. Cuando enflaquece el ganado sin causa aparente es el chupador de sangre el que produce el estrago. Gentes y cuadrúpedos quedan a salvo trasladándose a otros lugares
o interponiendo un río o un estero entre ellos y el vampiro."
En realidad, el nombre de esta criatura fantástica es tan variado
como las descripciones que de ella se hacen:
en
Chiloe y en la VI región le llaman Piuchén; en la VII y
Metropolitana Pihuchén y en los mitos mapuches lo encontramos
también bajo los nombres de Pihuychén, Pitutrén, Pihuenche y Peuchén. En
algunas partes de Chile, el
Piuchén es descrito como una culebra que al cabo de cierto tiempo se transforma en una especie de rana de gran tamaño, toda cubierta de un vello finísimo, con las alas muy cortas y
anchas, las patas fuertes y los ojos saltones y espantosos. Es vampiro y prefiere la sangre de los animales a la del
hombre.
Otras veces, es una serpiente que cuando llega a vieja se transforma en ave del tamaño de un pavo joven.
El monstruo se alimenta de la sangre que chupa a las ovejas y su presencia en cualquier lugar es conocida por el excremento rojo que chorrea de los árboles frondosos en donde se oculta durante el día.
No
obstante, el Piuchén no hace daño alguno en las majadas de cabras de color blanco.
Finalmente,
también se asegura que vive en
los troncos huecos y podridos de los árboles muertos, en las zonas
mas densas de los bosques. Su labor sanguinaria la realiza en la época
de brote de los robles. Para
los que han estudiado el tema, está muy claro que esta leyenda mapuche se inspira en el vampiro común o
Desmodus rotundus( que, por cierto, en Chile también recibe el
nombre de Piuchén ). Algunos detalles como el apetito del Piuchen
por la sangre, sus alas cortas- un rasgo típico de los murciélagos
vampiro - y el hecho de que deje excrementos rojos(
acumulaciones de sangre digerida) en los lugares en los que descansa, así lo confirman. De hecho, hasta la
afirmación de que el Piuchen no ataca a las cabras de color blanco
podría tener una explicación racional. Alberto Fernández, un zoólogo que ha
estudiado los ataques del vampiro común en las instalaciones
ganaderas de la Facultad de Agronomía de Maracay afirma lo siguiente(
32):
"Aunque no se llevó un análisis sistemático de los datos, los murciélagos prefieren morder en sitios oscuros de la piel del animal y pocas veces sobre las manchas blancas".
La información que
aporta Fernández podría explicar por qué los
campesinos del Sur y Centro de Chile, que son grandes observadores,
usan...¡ sábanas blancas para ahuyentar al monstruoso Piuchén!. Renato
Cárdenas en su libro " Chiloe: manual del pensamiento mágico y la creencia
popular" (33) define a esta criatura de la siguiente manera: "
PIHUCHÉN.-: Monstruo o aberración de la naturaleza con atributos que no son propios de los de su especie.
En este sentido también se adjetiva así a aquellos animales que, por desarrollar exageradamente ciertos atributos naturales, como su tamaño o su coloración, aparecen diferentes a los de su
especie". En
cierto modo, el vampiro común tendría bien merecido ese nombre,
puesto que, al alimentarse exclusivamente de sangre, muestra " atributos que
no son propios de los de su especie" (
no hay que olvidar que la mayoría de murciélagos
comen fruta o insectos). En
la actualidad el vampiro común habita en Chile desde la I a la V
región, más al norte de los lugares donde el fantástico Piuchén
tiene su reino. No obstante, es muy probable que, en el pasado, Desmodus rotundus se distribuyera
también más hacia el sur ya que, como han demostrado Tonni y
Pardiñas, hubo una época en que el clima era más cálido en estas
latitudes. Cuando- entre el siglo XVII y el XIX-
las temperaturas sufrieron un descenso, el vampiro común se fue haciendo cada vez más
raro hasta que finalmente desapareció por completo,
engendrando el mito del Piuchén. Además, no hay que olvidar que los
mapuches fueron desplazándose cada vez más hacia el sur del territorio
chileno empujados por el avance implacable de los invasores
españoles, llevandose consigo el recuerdo del vampiro que, poco a
poco, se fue distorsionando. De momento, esta es la teoría
más razonable, a no ser, claro está, que en el futuro se
encuentren restos del vampiro gigante en alguna cueva de Chile..... ¿Cómo
era el vampiro gigante? Pero,
¿era Desmodus draculae un gran murciélago?.¿ Qué tamaño
tenía en vida?. Fenton (34) da un
peso de 60 gramos para los grandes vampiros fósiles de América. Sabemos
que la longitud del antebrazo del
vampiro común ( D. rotundus) puede llegar a los 6´3 cm ( 35).
Considerando que su pariente "el vampiro gigante" era
un 25% mayor ( la cuarta parte de 6´3 es 1´57), obtendremos una
longitud del antebrazo de casi 8 cm para D.draculae. Ambas cifras-
60g de peso y 8cm de antebrazo-son similares a las que tiene Eumops perotis
: el mayor murciélago
de los EEUU( 36). Así pues, no es imposible que un gran ejemplar
de vampiro gigante tuviese una envergadura de 50 o 60 cm y un tamaño similar al de Eumops
peroti . Los investigadores del CONICET calculan una envergadura
alar de hasta 75 cm para D. Dracuale. Efectivamente, hemos de tener en cuenta que
la forma del cuerpo y las alas de los murciélagos vampiros están
diseñadas para remontar el vuelo con una gran carga corporal-
algunos vampiros pueden absorber el 60% de su propio peso en una
sola comida- de hecho
tienen la capacidad de inflar las paredes de su estómago para dar cabida a tan enorme cantidad de alimento(
37) .
 
Eumops
perotis ( foto tomada de California Digital Company) Un vampiro comúm ( Desmodus rotundus) alimentándose
Conclusiones
El reciente descubrimiento
realizado en Centinela del Mar
así como los datos etnográficos y testimoniales
procedentes de Brasil ( 19,20,22,23 ), justifican una investigación más
exhaustiva en torno a la posible supervivencia actual del
vampiro gigante de Sudamérica( D. draculae). En este contexto, hay
que destacar el artículo de
Andrew D. Gable( 38) que ya expuso una posible
correspondencia entre el vampiro gigante y Camazotz hace unos cuantos años.
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