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Los
protagonistas: El
estadounidense Roy Chapman Andrews ,del Museo Americano de
Historia Natural, que, entre 1922 y 1930, lideró varias expediciones pioneras al
Gobi . En su obra " La reconquista de Asia
central"( 1932), Andrews no sólo nos dejó una vívida
descripción de los pintorescos paisajes del gran desierto
mongol " donde los acantilados son como castillos medievales
con agujas y torretas que bajo el sol del atardecer adquieren
maravillosos tonos de rojo ladrillo", sino que además tuvo
tiempo de documentar las creencias de sus habitantes. De este
modo, se convirtió en el primer occidental en divulgar las
historias de los pastores nomadas del Gobi acerca del temible
Olghoï-Khorkhoï,- un vocablo que
quiere decir "gusano-intestino" -
una enigmática criatura capaz de
fulminar con su potente veneno a cualquier ser viviente: "Se
trata probablemente de un animal mítico, aunque puede ser que
haya algo de cierto en lo que me cuentan , ya que todos
los mongoles del norte del país creen en su existencia y lo
describen practicamente igual. Mide alrededor de 60
centímetros, posee un cuerpo en forma de salchicha y no
tiene ni cabeza, ni patas;es tan venenoso que tocarlo
significa la muerte instantánea. Se dice que habita en
las regiones arenosas más secas del desierto occidental
.
Por su parte el
checo Ivan Mackerle, dirigió una expedición al desierto del
Gobi en 1990. Durante su viaje recogió testimonios muy
similares acerca del gusano-intestino. Un pastor mongol le dijo
que " se parece mucho al intestino
de una vaca, su piel es de color rojo sanguinolento o
salami y resulta difícil distinguir la cabeza de la cola
ya que no posee ni ojos, ni nariz, ni boca visibles". Añadió
también que " la criatura se desplaza de un modo extraño, bien
rodando, bien arqueando el cuerpo hacia los lados y que se
siente atraída por los objetos de color amarillo".Otro testigo, Yanjindgin Mahgaljav, aseguró haber visto como el gusano-intestino mató una manada entera de camellos al sur de Nyon en los años 60.
Retrato-robot del
gusano-intestino según la descripción de los pastores
del gobi
La
clave del enigma: Aunque este tipo de anécdotas
evocan la imagen de uno de esos seres alienígenas que suelen
aparecer en las películas de ciencia-ficcion, lo cierto es que
tanto el aspecto como los hábitos del Olghoï-Khorkhoï parecen
apuntar a una explicación mucho más mundana. O al menos eso es
lo que opina el criptozoólogo francés Michel Raynal quien
recientemente ha propuesto que el enigmático gusano-intestino
del Gobi podría ser una especie desconocida de anfisbenio. Los
anfisbenios son unos animales muy singulares y podríamos
definirlos como "los topos" del grupo de los reptiles ya
que viven en galerías que ellos mismos se encargan de excavar.
A pesar de que comparten un ancestro común con los lagartos y
las serpientes han desarrollado toda una serie de
características anatómicas que los diferencian de ellos y que
están relacionadas con su peculiar modo de vida. Los expertos
les dan el nombre vulgar de "lagartos-gusano" y no es para
menos: tienen un cuerpo cilíndrico, grueso y alargado y la
mayoría carece de extremidades. Además, sus escamas
están dispuestas en círculos alrededor del cuerpo, lo que les
da un aspecto segmentado semejante al de las lombrices
de tierra. Hasta en la manera de moverse son únicos ya que
pueden desplazarse tanto hacia adelante como hacia atrás y lo
hacen arqueando el cuerpo hacia los lados- como los reptiles-
o por medio de ondulaciones ascendentes y descendentes como
las orugas. Los ojos de los anfisbenios son diminutos y la
cabeza y la cola pueden llegar a tener una forma tan parecida
que, a veces, resulta difícil distinguirlas ( De hecho en
Colombia les llaman " serpiente de dos cabezas" ). En definitiva, casi todas
las señas de identidad que caracterizan a este grupo de
reptiles subterráneos( el grosor de su cuerpo, la manera
tan peculiar que tienen de moverse, la dificultad para
distinguir entre la cabeza y la cola, su aspecto
anillado,ect...)coinciden a la perfección con las del temible
gusano-intestino de Mongolia. Excepto una: los anfisbenios son
criaturas inofensivas. ¿ Cómo
explicar entonces el aura de animal mortífero que rodea al
Olghoï-Khorkhoï?. Incluso en este aspecto los anfisbenios
siguen proporcionandonos un sólido punto de referencia pues en
algunas regiones existe la creencia errónea de que se trata de
animales altamente venenosos.
Fotografía de un anfisbenio
ANDREWS, Roy Chapman 1932 The new
conquest of Central Asia. In REEDS, Chester A., Natural
History of Central Asia, New York, The American Museum of
Natural History, vol. 1 : 62.
RAYNAL, Michel
1997 Olgoï-khorkhoï, le "ver-intestin"
mongol. Cryptozoologia, n° 13 : 3-10 (juin) ; n° 14 :
3-16 (juillet-août).
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