Sociedad Española de Criptozoología

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EL AVE MISTERIOSA DE HIVA-OA  por Michel Raynal 


En Hiva-Oa, una de las Islas del archipiélago de las Marquesas, en medio del Océano Pacífico, pasaron los últimos años de su vida el pintor francés Paul Gauguin y el cantante belga Jacques Brel. Cualquiera puede visitar sus tumbas en esta Isla que debería ser conocida no sólo por los aficionados al arte, sino también por los criptozoólos ya que está habitada por un ave desconocida por la zoología. 

Los informes

El 15 Julio de 1978, el primer canal de la Televisión francesa TF1 emitió un film titulado "la odisea del Eryx II". Se decía que este barco había sido alquilado por un brasileño que quería ir a Hiva-Oa, en la Polinesia francesa, para capturar un misterioso pájaro no volador que supuestamente habitaba en la isla. No sé cómo se enteró del asunto el protagonista de esta aventura, probablemente conocería algunos de los informes que vamos a detallar a continuación. Una cosa está clara: no pudo capturar al pájaro y el Profesor Dante Martin Texeira, conservador de aves en el Museo Nacional de Rio de Janeiro no sabía nada de la expedición . Michel Feuga, el autor de un libro sobre los viajes del barco(1978), no menciona esta historia. Me gustaría, a pesar de todo, contactar con este brasileño, que ha resultado ser tan enigmático como el pájaro que decía buscar, para discutir con él las últimas novedades sobre este dossier...

En 1937, el explorador noruego Thor Heyerdahl (figura 1), que 10 años más tarde se convertiría en el famoso héroe de la expedición Kon-Tiki , atravesando el Pacífico en una balsa, se hallaba de luna de miel con su mujer en Fatu-Hiva, en las Islas Marquesas. Durante una visita a la cercana isla de Hiva-Oa, Heyerdahl estaba dando un paseo a caballo por un bosque de montaña, junto con un lugareño polinesio de nombre Terai, cuando ocurrió un incidente que relata en su libro "Fatu-Hiva, de vuelta a la naturaleza" (1974) :

" De repente Terai detuvo su yegua y señaló el camino que teníamos delante. Estábamos en un otero cubierto de helechos bajos y un pájaro sin alas nos observaba. Entonces echo a correr por el camino, más rápido que una gallina, y desapareció como el rayo en una especie de túnel que formaba la densa vegetación. Ya habíamos oído hablar de este pájaro sin alas, una extraña especie desconocida por los ornitólogos. Los isleños solían verlo a menudo pero nunca han conseguido capturar uno  porque siempre consigue escabullirse a toda velocidad dentro de agujeros y túneles . En la zona del Pacífico sólo se conoce la existencia de pájaros sin alas en Nueva Zelanda, representados por el kiwi y los moas, que llegaron a alcanzar los tres metros de altura. El caso es que iniciamos una búsqueda por el laberinto de túneles que había entre los helechos de aquel otero, pero no volvimos a ver al pájaro misterioso."

Un ave áptera en una isla del Pacífico no es nada extraordinario: en la fauna insular se conocen muchos casos de apterismo (atrofia total o parcial de las alas), tanto entre los insectos como entre las aves. En el Océano Pacífico, podemos citar a los casuarios de Nueva Guinea, el kagu de Nueva Caledonia (Rhinochetus jubatus), el cormorán de Galápagos (Nannopterum harrisi), y los rállidos de Polinesia. Al contrario de lo que mantiene Heyerdahl, este fenómeno no se limita a Nueva Zelanda.
Nueva Zelanda, como indica Thor Heyerdahl, es el paraiso de las aves ápteras, ya que cuenta con el kiwi (Apteryx), varias especies de rállidos, incluyendo al takahe (Porphyrio mantelli, antiguamente Notornis mantelli), e incluso con un loro, el kakapo (Stringops).
Huesos bastante recientes, algunas veces incluso no mineralizados, han revelado la existencia en Nueva Zelanda de varias especies de aves no voladoras pertenecientes a la familia Dinornithidae (moas) ; algunas fueron cazadas por los maories hasta hace unos pocos siglos, siendo la mayor de todas, Dinornis giganteus, muy similar a un emú de 3.50 m de alto.

En 1980, tuve la oportunidad de ponerme en contacto con Thor Heyerdahl ; 43 años después de su encuentro con el ave misteriosa no recordaba demasiado bien el aspecto del animal; no obstante, me comento lo siguiente:

" El recuerdo que tengo del ave sin alas de Hiva-Oa me ha dejado la impresión de que era mayor que un gorrión, más bien del tamaño de una gaviota con las patas largas."
"Hasta donde yo sé, nada nuevo se ha publicado acerca de este pájaro aunque cabe la posibilidad de que algún ornitólogo haya visitado la isla recientemente."
¿Qué no se ha publicado nada nuevo? Nada de eso, ya que, en 1956, el explorador francés Francis Mazière también oyó hablar de este animal en Hiva-Oa, tal y como cuenta en su libro "Mystérieux Archipel du Tiki" (1957) :

"En la Isla de Hiva-Oa, un viejo marino noruego y algunos nativos me hablaron de un animal muy curioso, llamado Koau, que se parece a un Kiwi."
"Según el viejo Lee [sic] que persiguió uno a caballo aunque sin conseguir capturarlo, ya que corría demasiado rápido, el animal era tan grande como un gallo, tenía un pelaje [sic] de color azul-púrpura y su pico y sus largas y fuertes patas eran amarillos. Las alas eran como muñones."
"Está descripción me sonó tan extravagante que no me tome el asunto en serio..... hasta que cayó en mis manos una revista de Nueva Zelanda donde se narraba, ilustrado por fotografías-- lo cual nos permitió mostrárselas a los nativos-- el descubrimiento, por parte de una expedición de alpinistas, de una población desconocida de noctunis [sic] que se había refugiado en los salientes de un glaciar. El animal era el mismo. Debería subrayar que, siendo incapaz de volar, esta especie sólo puede haber llegado hasta aquí por medio de migraciones en canoa. A menos que el famoso continente de Man [sic] existiese realmente en el área del Pacífico."
Hemos de señalar diversos errores en el texto que ciertamente fueron cometidos por el editor y no por el mismo Mazière:
1) El viejo Lee" es, en realidad, Henry Lie, un marinero noruego que vivía en Hiva-Oa y que era amigo de Thor Heyerdahl.
2) "Pelaje" es ciertamente una palabra curiosa para describir el revestimiento de un ave. Los kiwis de Nueva Zelanda tienen plumas de aspecto similar al pelo, pero en realidad, en este caso, se trata de un error a la hora de escribir "plumage" ( plumaje), ya que ambas palabras son muy similares en francés (pelage y plumage).
3) "Noctunis" es también una errata. En realidad, se trata de "Notornis", como ha puesto de manifiesto Gabriel Lingé (1972).
4) Finalmente, la así llamada "Atlántida del pacífico" o continente de Mu (un invento del coronel James Churchward) no tiene nada que ver con la isla de Man, ¡situada entre Gran Bretaña e Irlanda !

En 1977, le pase todos estos informes a Bernard Heuvelmans, el padre de la criptozoología. El , a su vez, se los envió al ornitólogo Jean-Jacques Barloy, que los mencionó en su libro "Merveilles et Mystères du Monde Animal" (1979). Barloy comenta en su libro algunos detalles suplementarios sobre el ave misteriosa que recibió del mismo Francis Mazière :

"La especie se ha extinguido, víctima de la caza abusiva. Los franceses estaban familiarizados con el ave y la solían cazar. Se dice que algunas tumbas contienen huesos de este animal. En cuanto al nombre "koau", mencionado por Mazière, significa "cima" en marquesino, según el diccionario de Dordillon (1904), pero una palabra muy parecida, "Koao", es traducida como "un tipo de pájaro".

El doctor Louis Rollin en su libro Les Iles Marquises (1927) nos proporciona más información aceca del Koao:

"KOAO : ave fosoria que vive en los barrizales de las plantaciones de "ta'o" [taro]. Al menor ruido excava un agujero, lo cual hace que sea díficil capturarla."


¿Se trata de la polluela oscura? 

En 1979, Jean-Jacques Barloy sugirió que el ave misteriosa de Hiva-Oa podría ser la polluela oscura(Porzana tabuensis) : se trata de un rállido que vive en muchas islas de la Polinesia, incluyendo las Marquesas. Mide entre 15 y 20 cm de largo, es negro, posee una cola rudimentaria, alas poco desarrolladas, ojos y pies rojos y un pico marrón claro; es muy veloz, y, ante cualquier situación de peligro, opta por correr antes que volar. En las Marquesas, se supone que sobrevive solamente en algunos valles de Ua-Pou y Fatu-Hiva.

Jean-Claude Thibault, cuya expedición ornitológica a las Marquesas en 1973 fracasó en su intento de observar a esta especie, escribió :

"Varios marquesinos me aseguraron que el pájaro, cuando ve a alguien, hace un agujero en el barro y se interna en los túneles."
Es exactamente, dicho casi con las mismas palabras, lo que el doctor Rollin escribió acerca del koao en 1927.
Incluso el nombre nativo del ave apoya la hipótesis de Barloy: según Holyoak and Thibault (1984), los marquesinos llaman "koao" a la polluela oscura. A pesar de ello, Barloy (1979) expresó sus reservas con respecto a la idea de que este pequeño rállido pudiese ser el mismo animal que vieron Heyerdahl y Lie :

"¿Es esta especie el koau ? Su ecología y comportamiento son similares, pero el tamaño es mucho menor. El misterio continua."
Recordaremos que el ave de Heyerdahl tenía el tamaño de "una gaviota de patas largas", y que la que vio Lie era"tan grande como un gallo". Aparte del tamaño, lo que dice Heyerdahl sobre "patas largas" coincide con la afirmación de Henry Lie de que el ave vista por él tenía "unas patas largas y fuertes", lo cual tampoco casa bien con la polluela oscura. Además, el color negro de la polluela oscura difiere mucho del azul púrpura del ave desconocida.
Si koao es realmente el nombre marquesino de la polluela oscura, tal vez la confusión tenga su origen en Mazière : tras haber recogido el testimonio de Lie sobre un ave no voladora, tal vez preguntase a los nativos si la conocían y estos le hablaron de la polluela oscura, alias koao. A menos, claro está, que la misma palabra (koao) sea usada por los marquesinos para designar a los dos tipos de ave: como sabemos, el concepto de especie que tienen las "gentes primitivas " es bastante diferente del de los taxonomistas, un hecho analizado por Claude Lévi-Strauss, el padre de la antropología estructural.

¿Se trata del takahe, del moho o de un rállido endémico desconocido?

En un artículo anterior sobre este mismo tema que publiqué en 1981 (¡mi primer artículo criptozoológico¡), en el "Bulletin de la Société d'Etudes des Sciences Naturelles de Béziers", llegué a la conclusión de que el ave misteriosa de Hiva-Oa se parecía mucho al takahe (figura 1) de la Isla Sur de Nueva Zelanda, cuyo descubrimiento merece ser recordado.


Figura 1 : el takahe de Nueva Zelanda
(Porphyrio mantelli)

Hace unos 150 años, los maories de la Isla Norte de Nueva Zelanda proporcionaron informes sobre la existencia hasta tiempos recientes de un ave no voladora que ellos llamaban "moho" y que era distinta de los moas y kiwis : aseguraban haberla cazado hasta llevarla a la extinción.
E n 1847, Walter Mantell descubrió algunos huesos subfósiles de moho en Waingongoro ( Isla Norte), los cuales envió al anatomista Richard Owen, en Londres, informándole de que este animal era también conocido en la Isla Sur, donde se le llamaba takahe. Se trataba de un rállido de gran tamaño, provisto de alas rudimentarias, que Owen bautizó como Notornis mantelli.
E n 1849, unos cazadores de focas se hallaban en Resolution Island, cerca de las costas de la Isla Sur. Sus perros capturaron un ave no voladora de gran tamaño: las plumas eran de color azul-púrpura, con algo de verde en la espalda y en las alas, tenía un robusto pico de color rojo y fuertes patas del mismo color. Gracias al esfuerzo de Walter Mantell, el cadáver de este animal pudo llegar a Londres, donde se descubrió que pertenecía a la misma especie que el ejemplar examinado por Owen: ¡supuestamente extinto en la Isla Norte antes de ser descubierto con vida, resultó que el Notornis había conseguido sobrevivir en la Isla Sur!
E n 1850, un Maori atrapó un segundo ejemplar de takahe en Secretary Island, un área cercana. En 1879, el perro de un cazador de conejos se hizo con un nuevo espécimen cerca del lago Te-Anau. Todo parecía indicar que había dos subespecies diferentes: el moho en la Isla Norte (Notornis mantelli mantelli), conocido únicamente a través de huesos subfósiles, y el takahe en la Isla Sur(Notornis mantelli hochstetteri).
En 1898, un cuarto especimen fue atrapado, una vez más con la colaboración de perros, en los alrededores del Lago Te-Anau. A partir de ese momento, al animal se le consideró extinto, a pesar de que hubo  avistamientos de takahes durante la primera mitad del siglo XX. En 1948, la expedición de Geoffrey Orbell redescubrió a este animal cerca del lago Te-Anau ; hoy en día se halla bajo la tutela de los servicios de protección de la fauna salvaje de Nueva Zelanda.

Cuando publiqué mi primer artículo sobre este asunto(1981), el retrato-robot del ave misteriosa de Hiva-Oa me hizo pensar inmediatamente en el takahe (Notornis mantelli) de la Isla Sur de Nueva Zelanda.
Los datos relativos a estas dos aves parecían coincidir: ecología (hábitat montano de bosques y hierbas altas) ; etología (búsqueda de refugio a la menor señal de peligro) ; tamaño (como el de una gaviota o un gallo) ; alas rudimentarias, patas robustas, la coloración del plumaje (azul-púrpura) ; y un pico y unas patas de idéntico color.
También hice hincapié en la facilidad del takahe para escabullirse, lo que le permitió conservar su incógnito hasta 1948 : previamente a esta fecha tan sólo se habían podido capturar 4 ejemplares, de los cuales tres fueron atrapados por perros, los únicos capaces de seguir al animal en su hábitat. Esto explicaba perfectamente el éxito del ave de Hiva-Oa a la hora de eludir a los científicos.
Incluso el buen sabor de su carne era un rasgo común a ambas aves: probablemente fue la causa de que el moho( el pariente neozelandés del takahe ) se extinguiese y de la rareza (o reciente exterminio) del ave misteriosa.
Por último, pero no por ello menos importante, Mazière afirmaba que sus informantes marquesinos habían reconocido al ave misteriosa al serles mostradas las fotografías del "noctunis" ( lease Notornis) -- independientemente de si su nombre era o no koao.
Sólo había una pequeña diferencia: se afirmaba que las patas y el pico del ave desconocida eran amarillos, mientras que en el takahe son rojos. Pero estos dos colores están muy cerca en el espectro de visión, particularmente si se tienen en cuenta las condiciones en que tuvieron lugar los avistamientos (en la oscuridad de un bosque) y la rapidez del ave al huir, lo que impedía una observación detallada de la misma.
Por lo tanto propuse, algo ingenuamente, que el ave misteriosa de Hiva-Oa debía ser , en realidad, el takahe (o el moho), introducido desde Nueva Zelanda por los maories durante sus largos viajes en canoa. Por cierto, Gabriel Lingé llegó a la misma conclusión en su libro "Nouvelle-Zélande, Terre des Maoris" (1972), tras citar a Mazière y corregir la errata de "noctunis" :

"Un argumento en favor de los hipotéticos contactos mantenidos en la antiguedad entre Nueva Zelanda y las islas de la Polinesia Oriental es el siguiente. Un ave, que se creyó extinta durante mucho tiempo, el notornis, ha sido redescubierta-- y habita--, que se sepa, solamente en dos lugares: las islas Marquesas y Nueva Zelanda."
E n 1981, no conocía tan bien como ahora la avifauna del Pacífico, ni la biología insular, especialmente el fenómeno de la especiación (es decir, el proceso por el cual se forman nuevas especies). Así que la explicación que favorecí en aquel entonces fue la de la "importación" desde Nueva Zelanda, porque, como bien dijo Mazière, el ave no pudo haber llegado a Hiva-Oa volando (ya que no puede volar), ni caminando (¡puesto que jamás ha existido la tierra de Mu !) -- ¡mucho menos nadando!.
No se me ocurrió pensar en la posibilidad de que un rállido alcanzase Hiva-Oa volando, cuando todavía era capaz de hacerlo, y evolucionase más tarde hasta convertirse en un ave no voladora, como ha ocurrido con la mayoría de los rállidos insulares. Se trata de un proceso evolutivo muy conocido que se explica por la ausencia de depredadores en este tipo de islas... hasta la llegada del hombre y sus animales acompañantes( perros y gatos ). Sólo al final de mi artículo de 1981 mencioné esta posibilidad :

"También cabe imaginar que el Koau sea otra especie de Porzana, o incluso un rállido de un género todavía desconocido."

Jean-Jacques Barloy se refirió de nuevo al ave misteriosa de Hiva-Oa en su libro de 1984 "Les survivants de l'ombre", y esta vez parecía menos seguro de su hipótesis basada en la polluela oscura:

"M. Raynal prefiere relacionar al koau con otro rállido, el Notornis o takahe de Nueva Zelanda [...] ¿Por qué no?"

En 1986, Bernard Heuvelmans incluyó "mi" ave en su famoso catálogo de los 140 animales desconocidos relacionados con la criptozoología, mencionando mi hipótesis y expresando su propia y menos conservadora opinión :

"Se ha sugerido que está estrechamente emparentada con el takahe de Nueva-Zelanda , y que se trata, por lo tanto, de una especie del género Notornis (Raynal 1980-81). Lo que podemos afirmar con toda seguridad es que, efectivamente, se parece a un rállido, aunque de mayor tamaño que Porzana tabuensis, un ave que supuestamente se ha extinguido a nivel local pero que sobrevive en otras islas del mismo archipiélago."

Mientras tanto, siguiendo las pautas marcadas por los trabajos de Olson (1973), el género Notornis se había convertido en un sinónimo de Porphyrio. Ciertamente, el calamón común (Porphyrio porphyrio) coincide con el takahe en su forma, tamaño (aunque es un poco más pequeña), color (azul-púrpura), comportamiento, etc., y todo lo que anteriormente se ha dicho sobre el takahe es igualmente válido para el calamón.



Además, es conveniente señalar que el nombre moho, usado por los Maoris de la Isla Norte para designar al primo ya desaparecido del takahe (Porphyrio mantelli hochstetteri), se usa también para la polluela oscura(Porzana tabuensis) en muchas Islas del Pacifico tropical: moho en Tuamotu, meho en Tahiti, mo'o en Atiu, etc. Esto demuestra claramente que en la cultura polinesia existe una relación entre estas dos aves no voladoras : no sería sorprendente si la misma palabra Koao se le aplica a la polluela oscura (Porzana tabuensis) en las Islas del archipiélago de Las Marquesas donde todavía vive (en Fatu-Hiva por ejemplo) y también al ave desconocida de Hiva-Oa emparentada con el moho. Koao vendría a significar algo así como "ave no voladora" en Marquesino.

Por su parte, más o menos por las mismas fechas, Ross Clark, de la Faculty of Arts(Auckland, Nueva Zelanda), sugirió la existencia en tiempos pasados de algún tipo de calamón en las Islas Marquesas basándose en datos linguísticos. En un artículo publicado en  Suecia en las Transactions of the Finnish Anthropological Society, Clark propuso que un ave similar al calamón común (Porphyrio porphyrio, cuyo nombre vernáculo en proto-polinesio sería  kalae), tuvo que haber existido en las Islas  Marquesas o en las Society Islands, de donde se supone que proceden los primeros habitantes de Hawai. En estos archipiélagos el nombre derivado 'alae se usa para designar a rállidos de gran tamaño muy parecidos (Gallinula chloropus, Fulicula americana), mientras que los géneros Porphyrio, Gallinula and Fulicula son desconocidos en la  Polinesia Oriental.

Nuevos descubrimientos en Hiva-Oa

En 1990, el zoólogo inglés  Karl P. N. Shuker resumía la situación en un artículo sobre aves aún no catalogadas por la ciencia publicado en Avicultural Magazine. Tras mencionar mi primera hipótesis y recordar la sensación que produjo el redescubrimieto del takahe en 1948, concluía:

" ¿Quién sabe?,¡ tal vez futuras investigaciones ornitológicas en Hiva-Oa puedan hacer que la historia se repita !"
De hecho, esto ya se había producido casi dos años antes cuando David W. Steadman, del Museo Estatal de Nueva York descubrió huesos subfósiles de 1000 años de antigüedad pertenecientes a una nueva especie de calamón bautizado como Porphyrio paepae, en los yacimientos arqueológicos de dos de las Islas del archipiélago de Las Marquesas, Tahuata y Hiva-Oa.
Los restos del ave fueron hallados en pae-pae ( de donde deriva el nombre que se le ha dado a esta especie), plataformas de piedra usadas como pedestales  para elevar las viviendas, a menudo  los estercoleros e incluso enterramientos religiosos, lo cual viene a confirmar la información que Maziere le proporcionó a Barloy:

"La especie se ha extinguido, víctima de la caza abusiva. Los franceses estaban familiarizados con el ave y la solían cazar. Se dice que algunas tumbas contienen huesos de este animal"
Aunque la apariencia externa de este nuevo rállido no se puede determinar a partir de sus huesos, está claro que Porphyrio paepae, que debió  de parecerse al takahe (P. mantelli), y el ave misteriosa de Hiva-Oa son el mismo animal : en definitiva, es bastante posible que fuese de color azul-púrpura, con un fuerte pico y unas patas de color amarillo. Mi análisis  cryptozoológico de 1981,  a pesar de sus errores, no estaba demasiado equivocado.

 El descubrimiento de Porphyrio paepae  supone una ampliación de 3,200 kilómetros hacia el Este en el rango de distribución del género Porphyrio : el calamón común (P. porphyrio) alcanza únicamente las Islas de  la Polinesia Occidental, mientras que otra especie que se extinguió a finales del Siglo XIX (P. albus) habitaba  Lord Howe Island.

Conocemos la existencia de otro representante del mismo género en Nueva Caledonia gracias al hallazgo de unos huesos de 3,000 años de antigüedad que fueron descubiertos por el paleontólogo Jean-Christophe Balouet, del  Museo Nacional de Historia Natural  de Paris. Este animal podría haber sobrevivido hasta finales del Siglo XIX, según Balouet, que recogió el siguiente testimonio de un Kanak :

"El jefe de una tribu de Kele (Moméa) me habló de [...] un rállido de 50 cm de altura, de color similar al del calamón común (P. porphyrio caledonicus), aunque con un pico más grande, una mancha blanca bajo la garganta y un rabo más grisáceo.Su abuelo, que fue el que le contó esta historia, fue a su vez el jefe de la tribu durante la insurrección de los kanak en1878, y solía usar lazos para capturar  y comerse a estas aves un tanto atrevidas."
Steadman afirma que nunca se había documentado la presencia del  género  Porphyrio, en forma viva o fósil, en la  Polinesia Oriental. Sin embargo, Mazière (1957), Lingé (1972), Raynal (1980-81), Clark (1982), Barloy (1984) y  Heuvelmans (1986) ya habían hecho alusión a una posible relación entre el ave misteriosa de Hiva-Oa y el takahe de Nueva Zelanda (Porphyrio mantelli), aunque es bastante comprensible que Steadman no estuviese al tanto de estos precedentes un tanto oscuros. Más tarde corrigió este lapsus, concediendo el debido mérito a los tempranos trabajos de  Ross Clark y Michel Raynal (Steadman 1997).
 Por otro lado,  el ornitólogo Lionel W. Wiglesworth,  ya en 1890, mencionó la presencia de "Porphyrio sp." en Raiatea (Iles Sous-le-Vent,  Polinesia Oriental), a partir de observaciones que nunca han podido ser confirmadas.
Steadman ha predicho que se descubrirán nuevos fósiles del género Porphyrio en otros lugares de la Polinesia Oriental. Aparte de Raiatea, propongo que se busquen en  Tahiti, donde James Morrison, contramaestre del  Bounty, mencionó un ave desconocida de gran tamaño en 1789 :

"[...] las montañas producen distintas clases de pájaros que nos son desconocidos, entre los cuales cabe mencionar  un ave de gran tamaño, casi tan grande como una oca,  muy buena para comer ; nunca se la ve cerca del mar ni en las tierras bajas."

 Ni que decir tiene que este incidente es menos conocido que el  famoso episodio del motín, que ha sido llevado a la gran pantalla  en diversas ocasiones con Clark Gable, Marlon Brando y Mel Gibson interpretando el papel de Fletcher Christian, y Charles Laughton, Trevor Howard y Anthony Hopkins encarnando al  terrible capitán Bligh . Derscheid (1939) pensaba que este animal era un oca auténtica , pero la descripción es demasiado vaga para permitir una identificación. Lo que sí podemos decir es no se conoce  ningún ave de ese tamaño en  Tahiti.

 El hecho de que se haya confirmado, aunque sea de manera indirecta, la existencia del ave misteriosa de Hiva-Oa y la constatación de sus supuestas afinidades zoológicas, nos proporciona un ejemplo más de la eficiencia de la investigación criptozoológica, siguiendo el método creado por Heuvelmans en 1988 : esto es precisamente lo que hice notar en un artículo escrito conjuntamente con Michel Dethier en el que resumía este dossier y que fue publicado en el Bulletin Mensuel de la Société Linnéenne de Lyon, en 1990.

Una representación pictórica

El dossier estaba en el mismo punto en que se había quedado 10 años antes, cuando el 23 de Junio de 2000, recibí desde Tahití un correo electrónico de Philippe Raust, de la Société d'Ornithologie de la Polinesia, en el que me enviaba en forma de archivo adjunto (.PDF) una copia de la revista Te Manu de Junio de 1999. Manu significa "ave" en Polinesio, y Te Manu  es el boletín de esta sociedad científica. En el número que recibí, venía un artículo del ornitólogo Jean-Yves Meyer, firmando como JYM,  sobre el calamón subfósil Porphyrio paepae de  Hiva-Oa. Meyer citaba mi artículo de 1981 aparecido en el Bulletin de la Société d'Etude des Sciences Naturelles de Béziers, y mencionaba el descubrimiento de los huesos de este ave por parte de  Steadman en 1988.  Pero  no parecía enterado de mis trabajos más recientes sobre el tema..
Por lo tanto, informé a Philippe Raust  de la existencia de mi página web, que contenía una versión actualizada de mi artículo , y él me contestó :

"Sí, he leído el artículo sobre Porphyrio paepae que aparece publicado en su sitio web. Es ciertamente muy completo.
"El autor de la nota científica (Jean-Yves Meyer) tal vez  no poseía todos los detalles sobre este dossier .
"Pero lo que me pareció  interesante, aparte de su análisis, fue que se mencionase un cuadro de Gauguin donde se dice que está representada el ave.
"Gauguin se hallaba en las Marquesas, más concretamente en  Hiva-Oa, a principios del siglo XX.  ¿Pudo haber visto o haber oído hablar de este animal ?"

Esta afirmación me resultó chocante,  ya que Meyer no citaba a Gauguin en su artículo, mucho menos una representación del ave hecha por el pintor francés. Casualmente, en varios artículos que le dediqué a este asunto, por ejemplo el que apareció en Cryptozoologia en Junio de 1994, había mencionado que Hiva-Oa es conocida por ser el lugar donde reposan los restos mortales de Gauguin. Mi intención era proporcionar una referencia que ayudase a situar  Hiva-Oa, que probablemente resulta desconocida para la mayoría de la gente, incluso en Francia. Lejos estaba de pensar que dicha puntualización no tenía nada de anecdótica, si no que, en realidad, era pertinente al enigma criptozoológico que nos atañe !
Así pues , entré en Internet y  me dispuse a usar "el motor de busqueda" Voilà.¡  La entrada "Gauguin" me proporcionó más de 2000 resultados sólo en francés ! Por lo tanto, probé con  "Paul Gauguin" (entre comillas) y "Hiva", lo que me proporcionó menos de 10 resultados, de los cuales dos me parecieron que podían ser útiles,  sobre todo el sitio web del Musée d’Art Moderne et d’Art Contemporain (MAMAC) en Lieja (Bélgica), donde  encontré un cuadro del famoso artista francés, " el brujo de Hiva-Oa" o "el marquesino de la capa roja", en el que aparece nuestra ave. Este cuadro (figura 4) fue realizado por el pintor impresionista  en 1902, algunos meses antes de su muerte( acaecida en 1903).

Figure 4 : el brujo de Hiva-Oa : vista completa y detalle
(foto Musée d'Art Moderne et d'Art Contemporain de Lieja)

 

 El cuadro muestra en la parte inferior derecha un perro y un ave, que obviamente se trata del ave misteriosa  a la que he dedicado 20 años de estudio : " del tamaño de un gallo" (en comparación con el perro), plumas "azul-púrpura" (con algo de verde en la espalda), " pico amarillo y patas fuertes y largas" -- el parecido que muestra con el ave descrita por Henry Lie , con el calamón común (Porphyrio porphyrio), e incluso más aún  con el takahe (Porphyrio mantelli), es sorprendente : ahora se entiende por qué cuando Mazière mostró a los nativos fotografías del takahe,  ¡ estos afirmaron que se trataba del mismo animal ! ¡También queda claro que Porphyrio paepae, descrita en 1988 por Steadman a partir de huesos subfósiles, fue pintada viva por Paul Gauguin en 1902 !

 

¿Ahora bien, podrían existir todavía especimenes vivos ?  Por lo que yo sé, los avistamientos más recientes datan de hace varias décadas.
Si Porphyrio paepae se ha extinguido, sólo nos quedarán de ella algunos informes y huesos subfósiles, al igual que ocurrió con otra ave áptera descrita y dibujada en 1656 por Sir Peter Mundy durante su visita a Ascencion Island, en el Atlántico . Este animal nunca pudo ser capturado, ni siquiera ha vuelto a ser observado desde entonces, pero Kinnear sugirió en 1935 que podría tratarse de un rállido desconocido emparentado con Atlantisia rogersi que habita en Inaccessible Island. Esta hipótesis fue verificada en los años 70 (¡de nuevo estamos ante un éxito casi desconocido de la criptozoología !) al hallarse huesos subfósiles de un nuevo rállido (bautizado por Olson como Atlantisia elpenor )  en depósitos volcánicos de Ascencion Island.

Puede que la especie haya sobrevivido, aunque  en condiciones muy precarias. Así pues, si algun criptozoólogo de campo viaja a Hiva-Oa, debería mostrarles a los Marquesinos dibujos de aves del género Porphyrio (particularmente P. porphyrio and P. mantelli) y la reconstrucción de P. paepae que yo mismo propuse en 1995, o la realizada por Morant y Bonet en 1998 (figuras 5 and 6) : esto podría conducir a la recolección de nuevos informes  y  a acelerar el descubrimiento de algún ejemplar vivo del ave misteriosa, si es que, por suerte, aún sobrevive.  Dicho método fue puesto en práctica con éxito por el  ornitólogo indio Salim Ali en el caso del  corredor de Jerdon (Cursorius bitorquatus), un ave que se creía extinta desde hacia un siglo y que fue redescubierta en 1986 en la India.

¡ Ojala ocurriese lo mismo con el ave ( ahora menos) misteriosa  de Hiva-Oa !

Figure 5 : Porphyrio paepape, reconstrucción de Michel Raynal (1995)
 

Figure 6 : Porphyrio paepae,
reconstrucción de Morant y Bonet (1998)

 


Agradecimientos 

Deseo dar las gracias a Jean-Jacques Barloy (Paris), Carl F. Carpenter (Englewood, Colorado), Bernard Heuvelmans (Centre de Cryptozoologie, Le Vésinet), Thor Heyerdahl (Kon-Tiki Museet, Oslo, Norvège), Angel Morant Forés (Valencia, Spain), Philippe Raust (Société d'Ornithologie de Polynésie, Papeete, Tahiti), Karl P. N. Shuker (West Bromwich, England) et David W. Steadman (New York State Museum, New York).


Bibliografía

http://perso.wanadoo.fr/cryptozoo/dossiers/hiva_oa3.htm