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MAMBA-MUTU : ¿UN CARNÍVORO ACUÁTICO DEL
LAGO TANGANYKA? por Carlos Bonet
Desde que empecé a interesarme por la
criptozoología, y sobre todo desde que leí las obras del Doctor
Bernard Heuvelmans Les Derniers Dragons d´Afrique
y Les Betes humaines d´Afrique ( publicadas por la
editorial Plon en 1978 y 1980 ), me he concentrado principalmente en
el estudio de los críptidos del continente negro.
En el curso de un reciente viaje a Kenia, en
agosto de 1994, intenté completar los datos que poseemos sobre el
misterioso "Oso Nandi", alias "Chemosit",
notablemente durante una serie de investigaciones bibliográficas
que realicé en el Museo Nacional de Nairobi. Por desgracia, mis
esfuerzos no dieron ningún resultado, pero, por el contrario, pude
recoger indicios sobre otra criatura enigmática. Dichos informes no
provienen de Kenia sino de un país vecino. Se los debo
principalmente a Jodisi Kirunga, especialista en invertebrados de un
centro de investigación del Lago Tanganyka, en Burundi. En una
carta fechada en julio de 1994, Kirunga me hablaba de una criatura
conocida como Mamba-mutu, que se supone habita los cursos de agua de
la región del Tanganyka. Según la tradición local, se trata de un
animal acuático de gran tamaño, que se parece ligeramente a un
hombre, y que tiene la fastidiosa costumbre de arrastrar a sus
víctimas al fondo de las aguas

Ocaso sobre el lago Tanganyka (
foto: BBC news)
Mamba-mutu:
el hombre-cocodrilo
¿Qué
animal se esconde detrás de la leyenda del Mamba-mutu?. En la
lengua swahili, "mamba" es el nombre que se le da al
cocodrilo y "mtu" significa hombre ( plural "watu").
Cualquiera puede objetar que en la región del lago Tanganyka no se
habla swahili. Bien mirado, se trata de una
puntualización pertinente, pero también es verdad que los
dialectos bantues de la zona se parecen mucho al swahili que se usa
en las costas del Océano Indico. Por lo tanto, me parece lícito
traducir la palabra Mamba-mutu como " hombre-cocodrilo". Esta
asociación hombre-cocodrilo está probablemente inspirada por su
modo de vida acuático y por su silueta humana. Además, a todo esto
hay que añadir que, según las creencias de la gente que vive a
orillas del lago, esta criatura sería capaz de arrastrar a sus
víctimas al fondo de las aguas.
Mamba-mutu:
¿un sirenio?
En
primer lugar, se me ocurrió pensar que podríamos estar tratando
con una especie de sirenio. Pero antes de seguir adelante, conviene
recordar que la ciencia ha catalogado 5 especies distintas de
sirenios, a saber: Rhytina
gigas( Pacífico Norte ) que fue exterminada hace casi dos siglos;
Dugong dugong ( Océano índico y Pacífico occidental ) y , para
finalizar, las tres especies de Trichechus: Trichechus manatus (
Antillas ), Trichechus inunguis ( Amazonas ) y Trichechus
senegalensis ( ríos Senegal, Niger y Congo ). También resulta
interesante saber que los sirenios han sido comparados desde siempre
con el ser humano debido a su apariencia y a la costumbre que tienen
las hembras de abrazar a sus crías cuando van a amamantarlas, mientras mantienen el tronco
fuera del agua. Esta similitud es la que
ha hecho que en Brasil , por ejemplo, a la especie que habita en el
Amazonas se la conozca con el nombre de "peixe muller" (
mujer-pez ) o "peixe boi" ( pez-buey ). Cosa
curiosa, los brasileños también acusan a estos animales de
seducir a los hombres ( tomando la apariencia de una exuberante
muchacha) para, inmediatamente después, proceder a ahogarlos. Así
pues,
me puse a estudiar el mapa de Africa para tratar de determinar si
existía alguna posibilidad de que un sirenio hubiese llegado
a colonizar las aguas del lago Tanganyka. Descubrí que un río, el
Lukuga, que nace en la orilla occidental del lago, terminaba
desembocando, más al oeste, en el Lualaba, que discurre por
el norte del Zaire ( donde se sabe que habita el Trichechus
senegalensis). ¿Podría un sirenio,
tras
remontar el Lukuga, haber alcanzado el lago Tanganyka
desde el río Congo?. No es , en absoluto, imposible. El lago sería, pues, una localidad nueva para
una especie ya conocida.

Los manaties son animales
herbívoros e inofensivos
El
Mamba-mutu no es un sirenio
Sin
embargo, una segunda carta de Kirunga me hizo desechar esta
idea. Kirunga me confirmó que el Mamba-mutu era bastante
común en el Lukuga, pero precisando que el animal era carnívoro y
que muchas personas habían sufrido sus ataques, llegando a
encontrarse cadáveres sin una sola gota de sangre y con el cerebro
devorado. La teoría del sirenio ya no tenía sentido puesto que se
trata de un animal herbívoro. Tenía que buscar en otra
dirección....... Mi corresponsal
añadía, además, que el Mamba-mutu era descrito como un ser
mitad-pez, mitad-hombre. De hecho, su morfología recuerda a
la de la sirena de los cuentos y leyendas europeos: en efecto,
el dibujo que me envió Kirunga y que acompañaba a sus descripciones hace
pensar irresistiblemente en la famosa sirenita de Andersen.

Según
las creencias locales, el Mamba-mutu posee diversos objetos: joyas,
peines y espejos. Con frecuencia, suele perderlos u olvidarlos y
recompensa a aquellos que los encuentran y se los devuelven. Por
contra, si un hombre tiene la mala suerte de toparse con la criatura
, con sólo mirarla, puede morir al instante. Es cierto que este
sorprendente paralelismo del Mamba-mutu con las sirenas de nuestros
cuentos parece apoyar la tesis de que se trata de un sirenio,
algo que, como hemos visto, es difícilmente compatible
con sus hábitos carniceros. Se podría argumentar que es
posible que exista una población de sirenios en el Lukuga y en el
lago Tanganyka y que sus pretendidas víctimas se deban, en
realidad, a la acción de los cocodrilos. Sin embargo, estos
reptiles son muy comunes en el lago y sus afluentes y las gentes de
la zona están muy familiarizadas con ellos, por lo que jamás
confundirían una víctima del Mamba-mutu con las producidas por el
ataque de los cocodrilos ( que, por otra parte, no tienen la
costumbre ni de chupar la sangre ni de devorar el cerebro de sus
presas). Otra posibilidad sería considerar al Mamba-mutu como
una criatura puramente mítica, como un producto del
imaginario colectivo de las gentes de la zona, al igual que la
sirena lo es para los europeos.
Entonces,
¿ por qué no extender el mismo status de fábula a todas las
criaturas misteriosas de los lagos y ríos de Africa; en definitiva
a todos aquellos animales descritos por Bernard Heuvelmans en su
libro Les Derniers Dragons d´Afrique: el Mokele-mbembe congolés,
el Nzefu-Loi del Zaire, el Isiququmadevu de Zambia, etc....?.¿ Si
todos ellos son producto de la imaginación, cómo se explica
la multitud de testimonios que se han recogido en algunos lugares de
Africa?. El Mokele-mbembe del lago Tele, por ejemplo, ha sido visto
por demasiada gente como para ser considerado una criatura
quimérica.
Si el Mamba-mutu es un mito, ¿ qué
explicación tiene el asunto de los cadáveres desangrados del que
me habló Kirunga?. Personalmente, me voy a permitir el lujo de emitir una
hipótesis en cuanto a su identidad zoológica, pura
especulación es cierto, aunque tal vez valga la pena exponerla a
pesar de todo.
Mamba-mutu, ¿una especie desconocida de
nutria?
¿ Y si el misterioso monstruo antropófago del
lago Tanganyka fuera un miembro de la familia de los mustélidos,
una suerte de nutria gigante?. Pasemos revista, antes que nada, a
las diferentes especies de nutrias que se conocen: Lutra lutra (
Eurasia, Noroeste de Africa ); Lutra sumatrana ( Sureste de Asia );
Lutra canadiensis ( America del Norte ); Lutra longicaudalis (
America del Sur ); Lutra provocax ( América del Sur ); Lutra felina
( América del Sur ); Aonyx cirenea ( Sur de Asia ); Aonyx capensis
( Africa ); Aonyx congica ( Africa ); Hydrictis maculicollis (
Africa ); Lutrogale perspicillata ( Sur de Asia ); Pteronura
brasiliensis ( América del Sur ) y Enhydra lutris ( Pacífico Norte
). Si el Mamba-mutu fuese efectivamente una nueva especie de
nutria, esto explicaría la naturaleza medio-humana, medio-pez
que se le atribuye.

Un grupo de nutrias gigantes
descansando sobre un tronco( foto: Cristof Schenk)
¿Qué nutria?
¿Qué aspecto tendría nuestra
hipotética nutria, teniendo en cuenta los testimonios que poseemos
acerca del Mamba-mutu?. Su cráneo corto como el de Lutrogale
perspicillata y sus pulgares oponibles como los de Aonyx
capensis le proporcionarían cierta semejanza con el hombre. En
cuanto a su cola larga y musculosa como la de Pteronura brasiliensis,
la haría similar a un pez en lo que se refiere a la parte posterior
del cuerpo. La costumbre que tienen ciertas nutrias , como
Enhydra lutris, de usar piedras para desconchar los moluscos
de los que se alimentan, podría explicar el mito de los diversos
objetos que supuestamente posee el Mamba-mutu y que suele
perder con frecuencia. Además, la manía, muy común entre los
mustélidos, de beber la sangre de sus presas, explicaría por qué
el Mamba-mutu hace lo mismo con sus víctimas. En lo que respecta al
peso del animal, nuestra nutria gigante podría alcanzar los 90
kilos, el doble de lo que pesa Enhydra lutris, lo que le conferiría
la fuerza necesaria para atrapar y matar a un ser humano.
Sea como sea, la hipótesis de la nutria
gigante deberá ser confirmada por una investigación más completa
y sistemática por parte de Kirunga, que sigue trabajando en el caso
sobre el terreno. Si algún día se resuelve el misterio del
Mamba-mutu , el mérito habrá que dárselo, sin duda, a Jodisi
Kirunga.
Nuevos Datos
Recientemente me he enterado a través del
paleontólogo sueco Lars Werdelin que un linaje de nutrias gigantes
vivió en el Este de Africa entre hace 7 y 1´8 millones de años.
En el momento en que se publicó la primera versión de este
artículo ( 1995) yo ignoraba este dato. De hecho, incluso hoy en
día es poco conocido ya que de las 6 especies de nutrias gigantes
que, según Werdelin, vivieron en Africa subsahariana, sólo una ha
sido científicamente descrita ( Enhydriodon africanus). Todo esto
viene a apoyar mi hipótesis y plantea interesantes cuestiones que
atañen a la criptozoología africana. Es bastante posible que
algunos de los
testimonios sobre "leones de agua " recogidos por
Heuvelmans, Le Noel y otros criptozoólogos en diversas partes de
Africa Central tengan su origen en una nutria gigante del género
Enhydriodon que podría haber sobrevivido hasta nuestros días.
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