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El protagonista: David Oren, un zoólogo
brasileño del Museo de Historia Natural Emilio Goeldi de Belem.
Oren, que oyo hablar por primera vez del Mapinguari en 1977,
ha recogido hasta 100 testimonios de personas que aseguran
haberlo visto o haber encontrado signos de su presencia ( huellas
, heces y plantas semidevoradas). Cada año se adentra
en lo más profundo de la selva del estado brasileño de Acre,
con la esperanza de encontrar esa prueba irrefutable que convenza
a los científicos de que el mapinguari es algo más que una
leyenda. Según los testigos, las pisadas del Mapinguari
son similares a las nuestras, sus heces se parecen a las de
caballo y su fuente de alimentación, en contra de lo que podría
pensarse dado su pavoroso aspecto, suele componerse de los
frutos y tallos frescos de un tipo de palmera local. Oren no
siempre ha defendido la existencia del mapinguari. Hace 20
años se tomaba el asunto a broma , pero un día su opinión
cambió . "Estaba hablando con un amigo y me dijo : David,
tú eres biólogo , ¿qué podría ser esta criatura?". Tras escuchar
con atención unos cuantos testimonios sobre el Mapinguari,
cayo en la cuenta de que lo que la gente le estaba describiendo
se parecía mucho a un perezoso terrestre, un animal que supuestamente
se extinguió hace 9000 años.
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| Representación de un
perezoso terrestre |
La clave del enigma: Los perezosos terrestres, unos
animales que segun la ciencia ya no existen y que podrían haber
sobrevivido hasta nuestros días en las profundidades de las selvas del Amazonas. De hecho, comparten muchos rasgos en común con el pavoroso Mapinguari. Efectivamente, gracias al trabajo incansable de los paleontólogos, sabemos que los perezosos terrestres tenían el pelo rojizo y que en algunas especies la piel era tan dura como un chaleco antibalas, pues estaba llena de pequeños huesecillos.También se ha descubierto que sus heces eran similares a las de los caballos y que sus pisadas se asemejaban a las de un humano. Por otra parte, se cree que se apoyaban sobe los nudillos para andar - como hacen los gorilas - lo que podría haber dado lugar a que los pies del mapinguari sean descritos como " invertidos". En cuanto a la boca en el estómago - uno de los rasgos más fantásticos del mapinguari -
Oren opina que podría tratarse de una glándula situada en el
abdomen.
Bibliografía
Holloway, Marguerite (1999) Beasts in the mist. Discover, 20 [n° 9] : 57-65 (September).
Oren, David C.
(1993) Did ground sloths survive in recent times in the Amazon region ? Goeldiana Zoologia, n° 19 : 1-11 (August 20).
(2001)."Does the endangered xenarthran
fauna of Amazonia include remnant ground sloths?" Edentata, nº 4,
pp. 2-5
Sociedad Española de Criptozoología.
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